El «ADN» del visitante termal: Salto Grande revela las claves para conquistar al turista del 2026

El «ADN» del visitante termal: Salto Grande revela las claves para conquistar al turista del 2026

En un contexto donde la competencia turística se vuelve cada vez más técnica y profesional, la región de Salto Grande ha dado un paso fundamental para entender quiénes son, qué buscan y cuánto gastan aquellos que eligen sus aguas termales. Ante un auditorio colmado por 160 personas en el Campus Salto de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), se presentaron los resultados del estudio “Perfil del turista de la región de Salto Grande”, una investigación que arroja luz sobre el presente y futuro del sector.

La actividad, impulsada por el Observatorio Económico de la UCU con el apoyo de la Delegación del Uruguay ante la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande (CTM), no fue una simple entrega de estadísticas. Se trató de la radiografía de un motor económico que, según los datos cerrados a diciembre de 2025, muestra signos de evolución, pero también desafíos estructurales que requieren atención inmediata.

Uno de los pilares del informe es la fidelidad extrema que registra Termas del Daymán. El estudio revela que el 82,6% de quienes visitan el centro termal uruguayo son turistas recurrentes. Este «visitante de la casa» es mayoritariamente uruguayo, proveniente de Montevideo y Canelones, y ha transformado la dinámica del viaje: ya no se trata mayoritariamente de parejas en busca de silencio, sino de grupos familiares más amplios que demandan una oferta de servicios más diversa.

Por su parte, las Termas de Federación, en la vecina orilla, muestran una capacidad de renovación distinta, con un 36% de turistas que llegan por primera vez. Un dato que resalta la integración regional es que casi el 36% de los visitantes en la ciudad argentina cruzan desde Uruguay, consolidando a Salto Grande como un corredor turístico transfronterizo donde el río no divide, sino que une mercados.

El impacto económico es tangible. El gasto promedio por grupo en Daymán se situó en los 129 dólares diarios, mientras que en Federación alcanzó los 107 dólares. En ambos márgenes del río, el alojamiento y la alimentación consumen más del 80% del presupuesto del turista, dejando una ventana de oportunidad para el desarrollo de actividades complementarias que logren captar una mayor porción de ese gasto.

Sin embargo, el informe también detecta una «desconexión urbana». Un alto porcentaje de los visitantes admitió no conocer la oferta cultural o histórica de las ciudades de Salto y Federación, permaneciendo mayoritariamente dentro de los complejos termales. Este hallazgo sugiere que existe un potencial enorme para integrar el turismo termal con el comercio local y los circuitos históricos, extendiendo así la estadía promedio.

La satisfacción general es alta, pero las demandas son claras. En el caso de Salto, el pedido histórico por más piscinas techadas sigue encabezando la lista de carencias percibidas, un aspecto en el que las autoridades ya están trabajando para desestacionalizar totalmente el destino y protegerlo de las inclemencias climáticas.

El Dr. Emilio Silva, Director del Observatorio Económico, junto a su equipo técnico, enfatizaron que estos datos son una herramienta de inversión. Para el empresario hotelero o el gastronómico, el informe permite dejar de adivinar y empezar a planificar basándose en el comportamiento real del consumidor.

La jornada cerró con una conclusión clara: la región de Salto Grande ya no puede verse como dos destinos aislados, sino como un polo termal único en el Cono Sur. Con la ciencia de datos como aliada, Salto se prepara para una temporada 2026 donde la profesionalización del servicio será la clave para transformar a ese visitante fiel en un embajador permanente del destino.