Tras semanas adversas, el Gobierno se muestra hiperactivo e intenta dar por terminado el caso Adorni

Tras semanas adversas, el Gobierno se muestra hiperactivo e intenta dar por terminado el caso Adorni

El blindaje del oficialismo detrás de la figura del jefe de Gabinete no alcanzó para controlar la agenda mediática. Reuniones y fotos para respaldar al funcionario que hoy se se mostrará con Javier y Karina Milei y prepara los próximos pasos de la gestión.

Desde la Argentina Week hasta la conferencia del pasado miércoles, el gobierno nacional hace incontables esfuerzos por pasar la página de la polémica que gira en torno a las denuncias que se acumulaban en el caso $LIBRA y a los viajes y las presuntas propiedades que le adjudican al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que no figurarían en la declaración jurada. “No tengo nada que esconder”, se defendió el funcionario en su vuelta -tardía- a las conferencias.

Con intención de dejar atrás el tema, esta semana corta estuvo maracada por una agenda de ultraactividad con reuniones, reapariciones y el respaldo explícito que repinte semana a semana Javier y Karina Milei. A media tarde del jueves, en algunos despachos de Casa Rosada ya definían los próximos pasos de la gestión con la intención de finalmente poder recuperar la agenda y dejar atrás la turbulencia.

“No habiendo nuevos hechos, la cosa se plancha porque la gente se aburre”, vaticinó, en lo que pareció una expresión de deseo, una fuente libertaria a Infobae luego de que el funcionario ensayara una explicación sobre su situación en el primer día hábil de la semana. A eso se juega el oficialismo, pero la situación se complejiza con los movimientos en la causa judicial abierta, luego de que el piloto y bróker de vuelos, Agustín Issin, se presentara el jueves en Comodoro Py para declarar como testigo.

Después del extenso testimonio que duró poco más de cuatro horas, y de que se constatara que el que gestionó y pagó los pasajes del vuelo a Punta del Este fue Marcelo Grandío, amigo de Adorni y periodista de la TV Pública, en el oficialismo le bajaban el precio al impacto. “Nadie puede hablar cuatro horas seguidas de Manuel. No hay ninguna preocupación real por la investigación”, argumentaba una importante fuente con acceso al despacho presidencial.

En paralelo, veinticuatro horas más tarde, la consultora Enter Comunicación midió el impacto que tuvo la reaparación del ministro coordinador en la conferencia del miércoles y arrojó un +224% en la conversación, con 129.288 menciones en un solo día y un alcance potencial de 10 millones de cuentas. En detalle, detectó un “clima dominante” del 59% entre los que receptaron de manera negativa la lÍnea argumental a la hora de evitar responder las preguntas de la prensa acreditada, contra un respaldo libertario del 31%, que atribuyeron al nucleo duro.

INFOBAE