SUL: Zafra lanera permitió recuperar los números
El Téc. Agr. Alfredo Fros confirmó que se pagaron las deudas, se recompuso la flota vehicular y queda un superavit en la institución.
La zafra lanera 2025/26 ha permitido que el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) se recuperará económicamente luego de años difíciles, que estaban condicionados por los bajos precios y la retención de los productores, que en algunos casos llegaron a comercializar más de cinco zafras de lanas guardadas este año. El presidente de la institución, Técnico Agropecuario Oscar Alfredo Fros Jubett, reconoció que “se pasó por momentos complicados”, donde se tuvo que liquidar reservas que tenía la institución, sin embargo, los buenos valores de la zafra y el alto nivel de ventas, permitió cancelar de manera anticipada sus obligaciones, por lo que afirmó que “el SUL está sin deudas; pagamos todo lo que se debía al BROU, se ha pagado el 100% de la deuda adelantada inclusive, porque para qué vamos a pagar un interés si lo que tenemos no genera los intereses”.
De acuerdo con el marco normativo vigente, la mayor parte del presupuesto operativo de la institución se sustenta sobre una alícuota específica aplicada a los kilos de fibra exportados, un mecanismo que expone las arcas de la entidad a los vaivenes de la demanda internacional. “Entre un 60 o 70% de los ingresos son por una prestación pecuniaria sobre exportaciones de lana, y en la pandemia se cayó la exportación, o sea que no entraba nada por concepto de exportaciones”, esta situación obligó a la junta directiva a replantear de manera urgente los mecanismos de sustentación económica para evitar la parálisis de los servicios de extensión que realiza la institución.
La situación generada por la caída en los negocios de exportación también determinó una acumulación histórica de stock a nivel de la producción y la comercialización en el país. La persistencia de este sobrestock actuó durante varias zafras como un factor negativo sobre los valores a nivel local. “La pandemia le pegó duro a todo, pero en el caso de la lana, al no exportarse un kilo de lana el SUL no tenía ingreso por concepto de prestaciones, y esa lana se venía acumulando en manos de los productores, de las barracas, de la industria, estaba haciendo un peso importante, por lo que hubo algunas gestiones, hasta de viajes al exterior en misión oficial y demás a ver qué iba a pasar y qué oportunidades teníamos”.
En el marco de esta crisis, la directiva del SUL debió tomar medidas de emergencia para garantizar la continuidad del pago de los salarios de su personal técnico y administrativo. Entre ellas fue la utilización de los bonos del Tesoro y estirar al máximo las líneas de crédito bancario. Fros recordó que se llegó a momentos donde “teníamos dos o tres meses” de recursos para “cubrir lo que son las remuneraciones de nuestros funcionarios, y no teníamos más, y ya se habían vendido las reservas con la línea de crédito al tope; la verdad que fueron momentos duros para quien está sentado en una junta y representa a los productores, y también había que ver un poco el ánimo de los funcionarios, todos mirando y pensando, si acá pasa algo, capaz que soy yo el que tengo que salir”.
Estas situaciones vividas en la interna de la institución, determinaron un trabajo muy importante de la directiva en la búsqueda de financiamientos más estables, que permitieran salir de la problemática y posicionarse de mejor manera ante nuevas situaciones similares. “La verdad que tenemos una junta y una mesa muy linda, todos laburando para adelante, entre cosas que se hicieron concretas hacia la interna, fue el trabajo sobre la gestión de los campos, que tienen que dar, tienen que producir”.
Evaluando los resultados de este giro en el manejo de los recursos físicos institucionales, el titular del SUL destacó la transformación del predio del norte como un modelo de gestión económica exitoso, confirmando que “los campos se empezaron a gestionar de otra manera para que los mismos tuvieran ingresos, hacer lo que hay que hacer, pero que generaran ingresos, y sobre todo en el norte, que es el que está muy presionado por lo que pueda hacer de investigación, y hoy estamos en esa situación”. Fros señaló que “hubo un trabajo importante sobre los campos y aportan bastante, pero también lo que son proyectos con fondos externos o servicios, entonces eso es entre 40% y 30% de ingresos, que no son las prestaciones”. Esta diversificación actúa como un colchón amortiguador indispensable frente a eventuales caídas en los volúmenes del comercio de la lana.
Fros destacó que se solicitó a los funcionarios la realización de un análisis de la situación actual de la institución, y la realización de una “proyección y simulación” de los posibles ingresos. “Vamos a suponer que ya se vendió todo el stock, no tenemos más nada, vamos a ver con cuántas ovejas tiene Uruguay y qué estructura de majada es y qué lana tenemos”. Los resultados iniciales arrojados por estas proyecciones expusieron un panorama de equilibrio financiero sumamente ajustado, situando la viabilidad de la institución en una delgada línea de paridad económica bajo las condiciones promedio del stock ovino nacional.
Las recientes correcciones al alza en los valores internacionales de las lanas finas y superfinas modificaron de forma positiva los supuestos de los modelos matemáticos, otorgando un margen de maniobra mucho más holgado que disipa el fantasma de un déficit estructural. En los primeros resultados “andábamos pegando en el 0 a 0; lo volvimos ahora a chequear con estos nuevos valores, bienvenidos sean, nos cambia la ecuación sin lugar a duda”. Este cambio de escenario convalida el rumbo adoptado por la administración para blindar el patrimonio de la entidad.
Uno de los desafíos estructurales más complejos y persistentes que condiciona la salud financiera del SUL se encuentra en el mecanismo administrativo de conversión monetaria operado por las instituciones financieras del Estado. El jerarca cuantificó el perjuicio económico derivado de esta brecha cambiaria durante el último año fiscal cerrado. “Si hacemos el ejercicio de un año entero, de cuando arrancamos el ejercicio y dónde estamos hoy, es impresionante lo que pega el dólar, una situación que da algo así como 16 millones de pesos, simplemente por la diferencia del dólar”.
El atraso cambiario le cuesta cinco técnicos
El presidente del SUL, Alfredo Fros, dijo “es impresionante lo que le pega el dólar” a las arcas de la institución, teniendo en cuenta que reciben un ingreso provenientes de las exportaciones de lana, que son trasladas a pesos en el Banco de la República.
Ante la variación del dólar en el país entre los dos últimos ejercicios, “la cuenta más o menos nos daba, que si tomamos la prestación recibida y la multiplicamos por los pesos, y comparamos con el dólar que tenemos hoy, por la prestación de este último año, esa diferencia en pesos, nos da que nosotros tendríamos cinco técnicos pagos a full en la institución”. Agregó que esa diferencia representa “algo así como 16 millones de pesos, simplemente por la diferencia del dólar”.
“Esto es en lo que hay que trabajar” dijo Alfredo Fros.
Rurales El País