Siete años sin Amparo: la condena no cerró la búsqueda de la verdad
Ayer, 29 de junio, se cumplieron siete años desde que nuestra compañera enfermera Amparo Fernández salió de su casa y nunca volvió.
Amparo tenía 36 años, era madre de tres hijos y trabajaba como enfermera con un profundo compromiso por el cuidado de los demás. El 29 de junio de 2019 viajó desde Paysandú hacia Sarandí Grande y desde entonces su familia comenzó una búsqueda que aún no termina. La investigación judicial permitió condenar al responsable por femicidio, pero el dolor permanece intacto porque todavía no se conoce el destino de sus restos.
Su ausencia sigue doliendo. Ninguna condena puede reparar el vacío que dejó ni responder la pregunta que continúa acompañando a su familia, a sus compañeros de trabajo y a quienes la conocieron: ¿dónde está Amparo?
Recordarla es también renovar el compromiso con la verdad, la justicia y la memoria. Porque mientras no se conozca toda la verdad, la herida seguirá abierta.
Amparo Fernández, presente.
No olvidamos. No dejamos de buscar. No dejamos de exigir respuestas.