Siempre puedes olvidar: Milei y su Gabinete fingen demencia hasta la próxima explosión

Siempre puedes olvidar: Milei y su Gabinete fingen demencia hasta la próxima explosión

La crisis interna de ambos bandos se observa como un camino sin retorno, pero sin consecuencias. La mirada puesta en la inflación desatiende la preocupación por los ingresos. Ruido eterno en PAMI. El peronismo, encerrado y en cámara lenta.

Esta vez el presidente Javier Milei entendió que la sangre no debía llegar al río. Si bien en algún momento de la gestión su hermana supo “pasar la guillotina para ejecutar” funcionarios, esta vez nada de eso ocurrió. Uno de los presentes en la reunión de la mesa política que encabezó Karina Milei dijo a Infobae: “Fue todo amor y paz. Finalmente”.

Volvieron a verse las caras dos sectores enfrentados sin retorno: Martín Menem y Santiago Caputo. Aunque otra versión habló apenas de una convivencia cordial, sin una palabra de más y con “algún gesto, pero nada fuera de lo protocolar”. Solo gestos. Ninguna palabra.

La reunión en la oficina del Ministerio del Interior pasó y, salvo alguna falla en el sistema, todo seguirá igual. Un libertario que milita a Milei desde sus tiempos de candidato a diputado nacional en 2021 no ocultó su decepción: “No hay consecuencias de nada. El momento más albertista de todos”.

Lo cierto es que, más allá de lo que se vea en la superficie, los mensajes cruzados no se van a detener. Días atrás circuló con fuerza el rumor de que el entorno de Karina Milei buscaba avanzar sobre una de las áreas más codiciadas de la gestión: el PAMI.

Para entender el poder del organismo basta caminar unas cuadras desde sus oficinas centrales en el microcentro hasta el Ministerio de Salud. Desde allí, el viceministro Guido Giana —alineado con Mario Lugones y cercano al ecosistema de Santiago Caputo— sigue cada movimiento con atención.

Por ahora, la secretaria general de la Presidencia apunta, pero no dispara. “Ya tiene ANSES e Interior para el armado de campaña. Con esos dos organismos tenés territorio de sobra en cada jurisdicción. Falta el PAMI como frutilla final para que nadie quede fuera del radar”, sintetizan.

Después de semanas de internismo explícito, persisten dudas sobre cómo se reconfigurará el sistema de poder. Milei intenta sostener una paz ficticia mientras observa el estado general de la gestión. Quienes conocen la intimidad presidencial aseguran que una provocación pública de Patricia Bullrich habría tenido otro desenlace el año pasado. Algo cambió.

“Tenemos que ganar elecciones. Nadie le va a enseñar al Presidente cómo y cuándo mover las fichas. Los profesionales de la política no entienden los tiempos actuales”, plantean desde el oficialismo. La conclusión parece ser que conviene más tener a Bullrich adentro que enfrentada y afuera. Cerca de la ex titular del PRO lo resumen con crudeza: “No se animan a echarla. Son unos cagones”.

INFOBAE