Proclama 8M

Proclama 8M

Mujeres, compañeras.
Hoy, 8 de marzo, Día de la mujer trabajadora, es una fecha de memoria, lucha y organización colectiva. En esta jornada recordamos el camino recorrido por generaciones de mujeres y renovamos el compromiso de seguir construyendo una igualdad real, sin exclusiones, violencias ni discriminación.
Como mujeres trabajadoras, sostenemos la vida cotidiana, el trabajo, los barrios y también las luchas que buscan transformar la realidad; porque nada de lo humano nos es ajeno. Reivindicamos un feminismo popular, antirracista, antiimperialista y de clase. Un feminismo que defienda la vida, los derechos, los territorios y la autonomía de nuestros cuerpos; que luche por la paz, la dignidad y un futuro donde nadie quede atrás.
Cada vez con más frecuencia despertamos con noticias dolorosas por el avance del fascismo y el proyecto imperialista que arrasa con vidas humanas en países soberanos. Presenciamos día a día el genocidio en Gaza; no podemos permitir que la barbarie se naturalice al punto de perder la empatía ante tanta atrocidad. Desde el 3 de enero el intervencionismo yanqui inicia su escalada en nuestramérica, con los ataques a Venezuela y luego intensificando el bloqueo a Cuba, sin olvidar las amenazas sobre otros países hermanos de la región. Ahora también atacan a Irán, siendo el primer saldo la vida de niñas inocentes.
Según la ONU, hay más de 50 conflictos bélicos desarrollándose. En este contexto, la primera reivindicación es por la paz, para asegurar el derecho a la vida. La agresión imperialista siempre dejar a mujeres y niñas despojadas de su vida, de sus territorios y su dignidad. Por eso, más que nunca, reafirmamos la consigna antimperialistas y por la soberanía de los pueblos.
Los sectores más reaccionarios y autoritarios avalan y promueven esta escalada de violencia con fines netamente económicos. El capital busca sostenerse y crecer a cualquier precio mientras una minoría privilegiada concentra, como nunca antes, más riqueza y más poder. Se multiplican los discursos de odio contra contra los pueblos y comunidades que resisten y también contra nosotras: las trabajadoras organizadas, las mujeres y las disidencias.
En estos días, como cada 8 de marzo, somos blanco de sus ataques. Esos discursos alimentan prácticas políticas que promueven la represión, cuestionan derechos y buscan deslegitimar a los movimientos sociales. Esta fecha nos interpela y nos recuerda que los derechos conquistados nunca están definitivamente asegurados. Exigen una defensa activa y organizada, un día sí y otro también. No hay conquistas irreversibles cuando avanzan proyectos políticos que buscan restringir libertades y disciplinar a quienes luchan.
No hay futuro posible si se sostiene sobre el odio, la discriminación o la violencia hacia quienes reclaman igualdad. Por eso conmemoramos la resistencia histórica de las mujeres y reafirmamos que, organizadas, seguiremos impulsando los cambios necesarios para transformar la sociedad. Porque cuando las mujeres trabajadoras nos organizamos, tiemblan el patriarcado y el capitalismo.
Pit-Cnt – oficial