¿Podrá el convenio LATU – IDD poner freno a los ruidos molestos en Durazno?

¿Podrá el convenio LATU – IDD poner freno a los ruidos molestos en Durazno?

Sólo el tiempo lo dirá. Por lo pronto, las autoridades del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU) y de la Intendencia Departamental de Durazno (IDD), rubricaron un convenio de cooperación que, entre otros menesteres busca controlar la contaminación sonora en la ciudad de Durazno.

Básicamente, los organismos nombrados pretenden caminar juntos en tres direcciones: primero, controlar la calidad de las obras que la Comuna realiza (caminos y rutas), segundo, inspeccionar el área gastronómica local (incluye cursos para manejo de alimentos a ambulantes y personal de restaurantes) y, tercero, desarrollar acciones tendientes a controlar los excesos sonoros.

Con relación al tercer punto, cada día más vecinos de Durazno cuestionan los ruidos que afectan la tranquilidad: autos que pasan con música a todo volumen, fincas que suben las perillas de su reproductor como para que toda la manzana escuche, motos con caños de escape libre, pirotecnia sonora en espectáculos deportivos y sociales, discotecas pasadas de volumen, etcétera. Todos estos excesos están en conocimiento de las autoridades.

Primer paso

El primer paso acaba de darse este jueves 29 de diciembre, a la hora 11.00, cuando el presidente del LATU, Ing. Ruperto Long y el jefe comunal, Lic. Carmelo Vidalín, le pusieron la firma al convenio marco. La instancia pone fin a una serie de reuniones que permitieron a las partes ajustar el modo de trabajo. Ahora viene la tarea de campo y las acciones.

Equipamiento – Sonómetros

Según datos recogidos por DURAZNO DIGITAL, técnicos del LATU presentes en la conferencia realizada en la sala Valentín Arias, indicaron que lo de ellos es claro: «Nuestro equipamiento consiste en sonómetros. Medimos la intensidad del ruido de acuerdo al diseño experimental que podamos hacer de las zonas que queremos monitorear; y buscar medidas de atenuación o de control para dichas mediciones».

Tarea del LATU

Los técnicos señalaron que lo que pueden hacer a partir de ahora (empiezan en enero 2023) «es una medición del ruido y una interpretación de los resultados. Hay determinado nivel de ruido que es el permitido, por encima del mismo la reglamentación nacional dice que eso no está permitido, hablamos de un índice de tolerancia».
Dijeron, además, que cuando hablamos de ruidos, hablamos de «ruidos de todo tipo: naturaleza, aves, pájaros, animales, autos, motos, caños de escape, etcétera, etcétera. Se mide el alcance que tienen esos ruidos». El trabajo será en ciudad y otras localidades.

¿Cómo trabajarán?

«Nos pondremos de acuerdo con la Intendencia para ver en qué lugares entienden que es necesario medir, o requieren el apoyo de nosotros, para definir los puntos de ensayo». En cuanto a sanciones expresaron que, «la sanción es la autoridad (IDD) la que deberá tomarla. El LATU realiza el monitoreo y el control».

Intendente aportó más datos

Con respecto a los controles de ruidos molestos, el Lic. Carmelo Vidalín, adelantó que «comenzamos ahora, en enero, con locales bailables, pubs, lugares donde se juntan vehículos con los parlantes fuertes (altavoces), caños de escapes… va a ser bastante móvil».

El jefe comunal dejó claro que «acá no hablamos de represión, queremos hablar de educación. Sabemos que los jóvenes necesitan tener su espacio y su lugar, pero tenemos que ser respetuosos también del resto de la sociedad. Los bailes… respetar los horarios de acuerdo a las normas. Se hará respetar la reglamentación: notificación, notificación, sanción», finalizó.  (DURAZNO DIGITAL)