La mesa está servida…
El desafío pasa por aprovechar este escenario
Por Martín Olaverry
La ganadería uruguaya transita un momento de oportunidades históricas, con precios excepcionales para la carne vacuna, una demanda internacional sostenida y señales que permiten mirar el futuro con optimismo. El desafío es aprovechar este escenario para producir más, mejorar la eficiencia y consolidar el crecimiento de uno de los principales sectores de nuestra economía.
Cerramos un 2026 con una valorización del 17,5% en el precio promedio de exportación respecto a igual período del año pasado. Uruguay exportó 337 mil toneladas de carne vacuna por US$ 1.961 millones, frente a las 390 mil toneladas y US$ 1.929 millones de 2025. Con menos volumen, ingresaron más dólares al país, reflejando la firmeza de los valores internacionales.
La menor oferta exportable está asociada a una caída del 15% en la faena. Allí aparece uno de los grandes desafíos que tiene Uruguay: aumentar la producción de ganado y reducir la capacidad ociosa de una industria frigorífica que necesita más hacienda para aprovechar las oportunidades comerciales. Tenemos mercados, demanda y condiciones productivas para seguir creciendo.
La cría vive un momento excepcional. El ternero superó los US$ 4 por kilo en pie y la exportación de ganado en pie se mantuvo activa durante todo el año, asegurando un piso de precio para la categoría. Son señales que estimulan la inversión, la incorporación de tecnología y la apuesta por producir más terneros.
Los resultados productivos acompañan. El stock vacuno creció 4% respecto a junio de 2025, el rodeo de cría alcanza los 4,5 millones de vacas y la producción de terneros llegó a un récord de 3,1 millones de cabezas. La ganadería uruguaya tiene una base sólida sobre la cual proyectar un nuevo ciclo de crecimiento.
El escenario internacional también ofrece oportunidades. China, principal importador mundial de carne vacuna, estableció nuevas cuotas de importación y modificó las reglas comerciales para sus proveedores. Brasil y Australia agotaron sus cupos a mitad de año, mientras Uruguay dispone de una cuota de 324 mil toneladas, un activo estratégico para nuestra inserción comercial.
En este contexto, desde el sector privado se entiende que no sería una buena señal ceder a Brasil o Australia parte del excedente de una cuota que China asignó a Uruguay luego de su investigación de salvaguarda. La preocupación está planteada: debemos preservar nuestras oportunidades comerciales y administrar este instrumento pensando en el futuro de la cadena cárnica nacional.
Estados Unidos continúa siendo un mercado de gran relevancia, con una demanda sostenida de carne vacuna. A su vez, el acuerdo Mercosur-Unión Europea abre nuevas perspectivas de acceso a un mercado de alto valor, con beneficios arancelarios y una cuota adicional de 99 mil toneladas para el bloque.
El mundo presenta un escenario de oportunidades para la carne vacuna. La demanda internacional, los cambios en los hábitos alimenticios y la valorización de la proteína animal permiten proyectar perspectivas favorables para países productores y exportadores como Uruguay.
Mientras tanto, nuestra ganadería continúa transformándose. La intensificación productiva, el protagonismo de los corrales de engorde y la creciente sinergia entre agricultura y ganadería permiten producir animales más jóvenes y pesados, acortando los ciclos productivos y mejorando la eficiencia.
El maíz se ha convertido en un aliado fundamental de este proceso. La disponibilidad de granos forrajeros permite sostener sistemas de producción más intensivos y generar nuevas oportunidades para ambas actividades.
La primavera también acompaña, con una buena disponibilidad de forraje que permite mirar con optimismo las perspectivas productivas. El desafío será transformar estas condiciones favorables en más kilos de carne, más terneros y una mayor oferta de ganado para la industria.
Uruguay tiene por delante una oportunidad que debe aprovechar. El camino pasa por aumentar la producción, seguir incorporando tecnología, fortalecer la competitividad y generar condiciones que permitan invertir a todos los eslabones de la cadena.
Como se expresó en una de las conferencias de La industria frigorífica responde, organizada por Valor Agregado y Rurales El País: la mesa está servida.
Ahora es tiempo de aprovecharla.
Rurales El País