La Magdalena vendió 137 toros a US$ 5.925 de promedio, un 35,7% más que en 2025

La Magdalena vendió 137 toros a US$ 5.925 de promedio, un 35,7% más que en 2025

El Angus promedió US$ 6.238, el Polled Hereford US$ 6.062, el Hereford US$ 6.000, el Braford US$ 5.692 y el Brangus US$ 5.361 en el local Valentín, bajo el martillo conjunto de Correa & San Román y Roberto Bertsch.

Cuando a la consistencia genética y calidad racial, se le suma volumen, la respuesta del mercado es clara. En el local de la Asociación Fomento Rural de Valentín, en Salto, las firmas Correa & San Román Negocios Rurales y Escritorio Roberto Bertsch llevaron adelante la 23ª venta anual de cabaña La Magdalena, de Los Tordos S.A., con colocación total en la pista.

Antes de dar comienzo a las ventas, Diego Otegui, principal de la cabaña, expresó su agradecimiento a todo el equipo de la cabaña que coordinó y organizó el evento, dando paso de inmediato a un reconocimiento a Alejandro «Jano» Stirling, quien formó parte central de la estructura del establecimiento y la cabaña durante 35 años, habiendo ingresado junto a Otegui en 1991.

En la pista, la conducción del martillo, estuvo a cargo de Martín San Román quién abrió la subasta con su impronta característica, alternando luego en la torada con el Dr. Juan Cruz Lorenzelli por parte de Correa & San Román, mientras que en el tramo final con los vientres el martillo quedó en manos de Arturo Salines, jóven rematador, en representación del escritorio Roberto Bertsch.

La colocación de los machos fue ágil y pareja de principio a fin, comercializándose los 137 toros de las cuatro razas a un promedio general de US$ 5.925, lo que representó un incremento del 35,7% frente a 2025.

Los 54 toros Aberdeen Angus lograron una media de US$ 6.238 (superando los US$ 4.438 del año previo), con un precio máximo de US$ 9.000 y un piso de US$ 4.560. Por su parte, la oferta pampa ratificó una marcada demanda, con 29 toros Polled Hereford que promediaron US$ 6.062 (frente a US$ 3.913 en 2025), cotizando entre un piso de US$ 3.840 y un tope de US$ 8.640, mientras que 3 ejemplares Hereford astados se despacharon a una media de US$ 6.000, con cotizaciones entre US$ 5.400 y US$ 7.200.

En las razas sintéticas, el interés de los compradores volvió a convalidar la destacada presentación de los lotes. Los 23 toros Braford obtuvieron un promedio de US$ 5.692 (US$ 5.240 en 2025), con valores que fluctuaron entre US$ 3.840 y US$ 7.200, respaldados por los recientes lauros de la cabaña en las pistas del norte. A su vez, los 28 toros Brangus comercializados hicieron una media de US$ 5.361 (contra US$ 4.882 del año pasado), moviéndose entre un mínimo de US$ 3.840 y un precio techo de US$ 8.400. La tarde concluyó con la colocación fluida de la oferta de vientres.

Al realizar el balance del remate, Diego Otegui destacó el dinamismo y la presencia de clientes y amigos que acompañaron las ventas. «Estamos muy contentos, fue muy ágil la venta de los toros y con un promedio muy bueno para el volumen que se maneja entre las distintas razas. Creo que fue de los años que más gente vino a Valentín, y las razas anduvieron muy parejas de principio a fin. Contamos con clientes de siempre y también compradores nuevos; para este volumen precisás tanto del comprador de volumen como del que viene a elegir uno o dos toros puntuales».

Desde el escritorio Correa & San Román, Carlos Martín Correa calificó la jornada como «un rematazo», remarcando que «un promedio cercano a los 6.000 dólares, con un 35% de suba frente al año pasado, premia el trabajo excepcional de la familia Otegui en prolijidad y presentación. Quizás los toros no venían acompañando la suba de los ganados generales en esta zafra, pero acá quedó demostrado que sí».

Por su parte, Sofía Bertsch, en representación del escritorio Roberto Bertsch, manifestó su total satisfacción con la subasta. «Fue un muy buen remate; vendimos todos los toros y los vientres, logrando valores destacados. Nos deja muy conformes la respuesta del mercado y el afianzamiento gradual de Arturo Salines en el martillo al cierre de la jornada».

Rurales El País