«La falta de oferta de lana a nivel mundial es lo que está traccionando las subas semana a semana», asegura Josefina Sanguinetti

«La falta de oferta de lana a nivel mundial es lo que está traccionando las subas semana a semana», asegura Josefina Sanguinetti

El mercado lanero atraviesa un momento de consolidación y optimismo. Según explicó Josefina Sanguinetti, encargada del área de mercados de Zambrano & Cía, los precios internacionales vienen registrando subas constantes, impulsados principalmente por un desequilibrio estructural entre la oferta y la demanda.

Durante el análisis semanal, Sanguinetti destacó que, aunque el indicador del mercado del este (IME) registró una leve corrección técnica en la última jornada debido a fluctuaciones cambiarias del dólar australiano, la tendencia de fondo se mantiene firme.

Un escenario de escasez prolongada
La experta fue enfática al señalar que el repunte de los valores no es circunstancial, sino que responde a una realidad productiva: «Lo que viene ocurriendo desde septiembre de 2025 es que hay falta de oferta de lana a nivel mundial. Es algo que no se revierte de un momento a otro; los ciclos de recomposición de stocks llevan, por lo menos, un año y medio o dos años».

Ante la consulta sobre si estos niveles de precios han llegado para quedarse, Sanguinetti se mostró cautelosa pero optimista, destacando que el mercado actual se sitúa un 60% por encima de los valores registrados hace un año. «Si no ocurre ningún evento geopolítico o microeconómico externo, podemos pensar que este nivel de precios podría continuar con algunas oscilaciones», afirmó.

El mercado local y la importancia de la certificación
A nivel interno, febrero y marzo han mostrado una dinámica de negocios más pausada, lo que se explica tanto por el agotamiento de gran parte de la zafra —vendida entre septiembre y diciembre— como por la estrategia de los productores de retener lotes a la espera de mejores señales de precio.

En cuanto a las referencias de mercado, la especialista subrayó la importancia de la certificación para lograr mejores colocaciones. Como ejemplo, comparó dos lotes de similares micras: uno convencional de 20,1 micras vendido a US$ 6,50, frente a otro de 20,5 micras con certificación RWS que alcanzó los US$ 7,50 al vellón, evidenciando un diferencial de un dólar gracias a la trazabilidad y certificación.

Balance exportador positivo
Finalmente, Sanguinetti compartió datos alentadores para el sector. En el primer bimestre de 2026, los ingresos por exportaciones de lana alcanzaron los US$ 35 millones, lo que representa un incremento interanual del 33%. Este fenómeno es particularmente notable porque, si bien el volumen exportado en kilos ha disminuido, el valor unitario ha compensado la balanza, reflejando la solidez de los precios actuales.

Los mercados de destino se mantienen concentrados en China para lana sucia y lavada, mientras que los tops continúan su flujo hacia los mercados tradicionales de Italia y Alemania.