La CHN resistió al temporal y activo una intensa red de solidaridad en Salto
A raíz del fuerte temporal que azotó al departamento de Salto en las últimas horas, las miradas se posaron sobre las grandes infraestructuras de la zona. Martín de Abreu, representante de la Central Hortícola del Norte, para relevar de primera mano el estado de las instalaciones productivas y la situación de los operadores tras el evento climatológico.
A pesar de la virulencia del viento y las intensas precipitaciones que generaron severas complicaciones en diversos puntos de la ciudad, la estructura de la Central Hortícola del Norte demostró una gran solidez y capacidad de resistencia. Según lo expresado por De Abreu, el impacto edilicio estuvo muy por debajo de los temores iniciales. Los daños estructurales se redujeron a voladuras puntuales de algunas chapas en ciertos sectores del techo y a torceduras aisladas en el cortinado metálico lateral. El directivo enfatizó que la edificación principal soportó el embate de manera sumamente favorable.
En el plano estrictamente comercial, el temporal sí provocó consecuencias directas sobre las existencias que se encontraban en el predio. Las ráfagas de viento causaron la pérdida y dispersión de una parte de la mercadería compuesta por frutas, verduras y hortalizas frescas. Sin embargo, en el balance general de la jornada, las pérdidas materiales se consideraron mínimas frente a los desastres de mayor magnitud reportados en otras localidades del departamento de Salto.
Frente a la emergencia social y las necesidades emergentes de la población afectada, los referentes de la Central Hortícola del Norte decidieron transformar la contingencia en una inmediata acción comunitaria. Equipos de la organización comenzaron a cargar vehículos pesados y camionetas con mercadería para distribuirla rápidamente entre los sectores más desprotegidos. Las primeras cargas se destinaron de forma prioritaria al refugio coordinado en el cuartel militar, donde se asiste a las familias que debieron abandonar sus hogares por el temporal.
La red de asistencia liderada por los operadores extendió su radio de acción hacia el barrio Don Bosco y áreas periféricas. El propio De Abreu confirmó que se están realizando entregas directas a instituciones religiosas locales y a un merendero que atiende a niños de la zona, garantizando de esta forma que los alimentos frescos e insumos lleguen de forma efectiva a las ollas populares y comedores comunitarios que hoy sostienen a los damnificados. La respuesta ante el fenómeno climático no solo ratificó la resiliencia física de la Central Hortícola del Norte, sino que puso de manifiesto el rol social fundamental de los productores y operadores locales en los momentos más difíciles para la comunidad de Salto.