Industria arrocera lleva más del 80% de la última campaña vendido entre arroz blanco, cargo, paddy y parboiled
Nicholás Lawlor, presidente de Gremial de Molinos Arroceros, valoró la cautela de ACA al negociar el precio provisorio.
La industria arrocera nacional vive momentos exigentes, marcados por la caída de los precios internacionales, una alta oferta regional y costos internos que presionan la competitividad del sector.
Nicholás Lawlor, presidente de la Gremial de Molinos Arroceros, explicó en un informe consignado por Valor Agrícola que la comercialización de la zafra 2024/25 comenzó con un alto nivel de incertidumbre, debido a un mercado en baja y a un Mercosur con importantes volúmenes de arroz buscando destino en los mercados tradicionales. Sin embargo, destacó que la industria uruguaya logró adelantarse a sus competidores regionales. Al mes de diciembre, los molinos que integran el Precio Convenio llevan comercializado el 83% de la zafra 24/25, frente al 90% que ya estaba vendido a igual fecha del año anterior correspondiente a la zafra 23/24.
Según el dirigente, vender anticipadamente fue clave para mitigar el impacto de la baja de precios. La estrategia incluyó la colocación de arroz blanco, cargo, paddy y parboiled, aprovechando todas las alternativas disponibles.
Advirtió que el panorama hacia adelante se presenta más complejo: a los saldos exportables que aún mantienen los países vecinos se sumarán las próximas cosechas de Paraguay y del norte argentino, lo que volverá a tensionar la colocación del producto. Aún así, Lawlor consideró que el sector enfrentará un “carry over manejable”, en combinación con las 165.000 hectáreas sembradas en la campaña 2025/26.
De cara a la próxima negociación del precio, el presidente de la Gremial de Molinos Arroceros valoró la cautela de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA) al acordar un precio provisorio de US$ 11,05 por bolsa más un préstamo. Señaló que el ingreso promedio por tonelada de paddy terminó cayendo respecto al momento en que se fijó ese valor, por lo que un provisorio más alto habría generado mayores dificultades.
En materia de costos, Lawlor señaló que el tipo de cambio no acompañó y que las carencias en infraestructura siguen siendo un problema estructural. Recordó que hasta 2019 el tren llegaba desde Río Branco al puerto, una opción que hoy no está contemplada en el Presupuesto Nacional. Además, remarcó que el actual predominio del transporte de arroz a granel exige infraestructura ferroviaria específica como carros graneleros, inexistentes en la actualidad.
Tampoco el transporte carretero ofrece soluciones de corto plazo. No hay presupuestos previstos para un bypass en la ciudad de Minas ni para el refuerzo de puentes que permitan el uso de Vehículos de Alto Desempeño (VAD), los cuales podrían reducir cerca de un 30% el costo por tonelada hacia el puerto. Para Lawlor, estas inversiones no solo beneficiarían al arroz, sino también al sector forestal y a los granos de secano.
En cuanto a las exportaciones, Lawlor aportó datos que reflejan el peso del paddy en el comercio exterior. Entre el 1 de marzo y el 30 de noviembre de 2025 se exportaron 875.000 toneladas de arroz, de las cuales unas 350.000 toneladas correspondieron a paddy, según cifras de Dirección Nacional de Aduanas. De ese volumen, aproximadamente 300.000 toneladas fueron comercializadas bajo el Precio Convenio.
El dirigente aclaró que no se exportó más paddy porque no siempre existió mercado o porque, en muchos casos, las alternativas de arroz blanco, cargo o parboiled ofrecieron mejores resultados económicos.
Mirando hacia adelante, la zafra 2025/26 se perfila como más competitiva, aunque partirá de precios más bajos. Ese escenario plantea desafíos tanto para productores como para la industria. Lawlor estimó que recién hacia el final del segundo semestre de 2026 podría aparecer algún nivel de soporte o una eventual recuperación de los precios internacionales.
Rurales El País