Horacio de Brum y la Lista 85 impulsan una salida técnica para 63 cooperativas de Salto

Horacio de Brum y la Lista 85 impulsan una salida técnica para 63 cooperativas de Salto

La crisis habitacional en Salto ha sumado un nuevo capítulo de gestión y articulación política que promete, finalmente, llevar tranquilidad a cientos de hogares salteños. En una acción coordinada que busca subsanar errores administrativos del pasado, el Diputado Dr. Horacio de Brum y el cuerpo de ediles de la Lista 85 han tomado la iniciativa de colaborar directamente con el Gobierno Departamental para destrabar la regularización de más de 60 cooperativas de vivienda que hoy se encuentran en un limbo legal.

La problemática, que hoy es de público conocimiento, afecta a un total de 63 cooperativas a las que, durante el período administrativo anterior, se les adjudicaron terrenos bajo la figura jurídica de comodato precario. Esta modalidad, si bien permitió el acceso inicial al suelo, carece de la solidez necesaria para que las familias puedan avanzar en la escrituración, el acceso a créditos de construcción o la simple certeza de que el esfuerzo de su vida descansa sobre bases firmes.

De este universo de cooperativas, la situación es heterogénea: mientras algunas aún no han comenzado sus obras, otras ya cuentan con edificaciones avanzadas pero carecen de la normativa que respalde dichas construcciones. Esta irregularidad no solo es un escollo administrativo, sino una barrera social que impide el desarrollo digno de los barrios salteños.

Fiel a su perfil técnico y de cercanía con la comunidad, el Dr. Horacio de Brum ha sido enfático en que la solución no puede esperar más. «Estamos a la orden para colaborar y ayudar en lo que esté a nuestro alcance para encontrar la solución menos invasiva para esta situación», ha manifestado el equipo de la Lista 85, subrayando que la política debe ser, ante todo, una herramienta de resolución de problemas reales.

Para de Brum, no se trata solo de un expediente administrativo, sino de la culminación del sueño de la casa propia. Por ello, la consigna de su equipo es clara: articular un puente entre los vecinos organizados y las autoridades departamentales para que la regularización no sea un proceso traumático, sino un acto de justicia.

En las últimas horas, los ediles de la Lista 85 mantuvieron una reunión estratégica con la Directora de Vivienda de la Intendencia de Salto, Esc. María Eugenia Almirón, y representantes de las cooperativas afectadas. En este encuentro se delineó una hoja de ruta que involucra un esfuerzo transversal de la administración.

La complejidad del tema exige que diversas áreas trabajen en sintonía:

 Área Jurídica: Para transformar esos títulos precarios en derechos de propiedad definitivos o figuras legales que permitan el financiamiento bancario y estatal.

Departamento de Vivienda: Para supervisar que los proyectos se ajusten a los planes de desarrollo urbano del departamento.

Agrimensura: Para la correcta delimitación de padrones, un paso fundamental para que cada familia sepa exactamente dónde comienza y termina su patrimonio.

A pesar de las diferencias que puedan existir en la arena política, el sector liderado por Horacio de Brum ha demostrado una madurez institucional destacable al ponerse a disposición de la administración actual para resolver este conflicto. Los ediles de la 85 entienden que la crisis de las cooperativas es un asunto de Estado departamental que requiere el esfuerzo de todos los sectores.

Esta nueva administración departamental, por su parte, ha manifestado su compromiso de encontrar una salida que cumpla estrictamente con la normativa vigente, evitando repetir los vicios que llevaron a la precariedad actual. El acompañamiento de los ediles de la 85 será clave para que, en el seno de la Junta Departamental, se aprueben los decretos o modificaciones reglamentarias que este proceso de regularización masiva requiera.

Hacia un futuro de certezas

El camino no será sencillo debido al volumen de familias implicadas, pero la voluntad política manifestada por el Dr. de Brum y su equipo marca un antes y un después. La meta es clara: que las 63 cooperativas dejen de ser nombres en un listado de «pendientes» y pasen a ser barrios consolidados, con todos sus papeles en regla y con la tranquilidad de que el techo que hoy cobija a sus hijos es, legalmente, suyo.