Evo Morales alerta de una guerra civil en Bolivia desde el Chapare: «No me voy a rendir»

Evo Morales alerta de una guerra civil en Bolivia desde el Chapare: «No me voy a rendir»

Reclamado por la Justicia y refugiado en su bastión del Chapare, Evo Morales desafía al Gobierno de Rodrigo Paz y rechaza cualquier salida que implique entregarse.

Para llegar hasta Evo Morales hay que cruzar varios puestos de control, adentrarse en la selva del Chapare y dar con Lauca Eñe, un poblado perdido en su feudo histórico de Cochabamba donde el expresidente de Bolivia lleva semanas escondido.

Sobre él pesa una orden de captura, así que alrededor de su refugio decenas de seguidores, algunos con armas, montan guardia por lo que pueda pasar. Hace ya tiempo que el país atraviesa uno de los contextos políticos más complicados en décadas: un pulso entre Morales y sus seguidores frente a un Gobierno, el de Rodrigo Paz, que amenaza con capturarlo.

El exmandatario no se anda con rodeos cuando se le pregunta si contempla entregarse. «No me voy a rendir», asegura en una entrevista con la agencia AFP, días después de que el Ejecutivo deslizara la posibilidad de intervenir su bastión para detenerlo. «El que negocia su supervivencia no es digno», añade.

Una Bolivia al borde del colapso

El telón de fondo es el de una Bolivia al borde del colapso, donde durante siete semanas las principales ciudades han padecido el desabastecimiento de alimentos, combustible y medicinas a causa de los bloqueos de carreteras contra el presidente de centroderecha Rodrigo Paz, cuya dimisión vienen reclamando desde hace tiempo sindicatos y organizaciones indígenas.

Paz, que en noviembre puso fin a dos décadas de gobiernos de izquierda, señala a Morales como el instigador de las protestas y el pasado sábado decretó el estado de excepción para sacar al Ejército a las calles.

Para Evo Morales, lo que está ocurriendo no es más que «una sublevación contra el modelo neoliberal y el Estado colonial» que ha dejado, en sus palabras, «un gobierno sin autoridad».

¿Y si capturan a Morales?

La gran incógnita, la que sobrevuela toda la conversación, es qué ocurrirá si las fuerzas de seguridad terminan entrando en el Chapare. Morales lo descarta por innecesario, alegando que ya no quedan cortes de ruta que justifiquen el despliegue, pero no oculta lo que vendría después si el Gobierno se decide a dar el paso. «Están forzando que haya una guerra civil», advierte. «Cualquier intervención militar, policial, los campesinos van a resistir». Insiste en que no busca muertos ni heridos, pero «estamos bien organizados».

Sobre la causa que lo mantiene en la clandestinidad (la causa por presunta trata de menores), Morales no puede ser más claro y asegura que es un «proceso inventado»: «No encuentran nada de narcotráfico, de corrupción. Como Evo no es corrupto, tratan de usar el tema de ‘pedófilo’. A la gente le causa risa», sentencia.

«En cualquier momento cualquier sector se va a movilizar»

Su pronóstico sobre lo que se avecina es bastante pesimista. Morales considera que, si la economía no se reactiva, toda esta situación se va a prolongar en el tiempo. «Esta ‘mentirocracia’ causa mucha reacción en el pueblo boliviano».

«Si no se resuelve el tema estructural, que es el tema económico, en cualquier momento cualquier sector se va a movilizar». Morales, que matiza que nunca ha pedido la renuncia del presidente, fija sus exigencias: «Evitar que se privatice la luz, el agua, los recursos naturales, la salud, la educación. Ese es el pedido».

EURONEWS