“Este momento ganadero es estructural, llegó para quedarse”
Entrevista a los directores de Indarte y Cía.
Por Pablo D. Mestre.
Los Ing. Agr. Gonzalo y Fernando Indarte Gianoni hicieron un balance del negocio ganadero y consideraron que, salvo que haya un cisne negro, no debería cambiar mucho en los próximos meses. Sobre el precio del ganado consideraron que estos valores están bien y que por la cadena, es sano que todos los eslabones ganen dinero. Los directores de la empresa que está cumpliendo sus tres décadas en la actividad, se afirman en ese trayecto para proyectar lo que viene, de la mano de las nuevas generaciones. Lo que sigue es un resumen de una larga conversación mantenida en la previa del remate de Plaza Rural.
-¿Por qué creen va a ser un buen año 2026? ¿En qué pilares se sustentan las expectativas?
-En mi vida hemos tenido pocos años que comiencen tan bien. Tenemos un gran arranque para el negocio de la carne, que se sustenta en los precios, basados en el mercado internacional, convalidando esa gran demanda por carne a nivel mundial y con una oferta que este año en el mundo no va a ser grande. Eso se incrementa con la salvaguarda de China, de la cual Uruguay salió muy bien parado con esas 324.000 toneladas. Además, con Estados Unidos muy firme y demandante, y la última señal fue la feria de Dubai, Gulfood, en otro mercado muy importante, con una gran demanda y muy buenos valores. O sea que, por el lado del mercado será un 2026 muy bueno si no aparece ningún cisne negro.
-¿Y en la producción interna?
-También. En la parte ganadera, el norte del Río Negro, está bien climáticamente y el sur un poco más complicado, más allá de las pocas lluvias de estas horas, pero para la parte ganadera está bien. Y además está la tecnología.
-¿En qué sentido?
-Hay un cambio generacional que aporta mucho al sistema productivo del Uruguay, con cada vez más empresarios ganaderos. Y se está dando una particularidad, el ciclo completo tradicional se termina y tenemos especialización en la cría, con aportes importantes de mejora en la genética para producir muy buenos terneros de calidad superior. Hoy es muy difícil ver ganados malos en el Uruguay. La base de la cría es muy buena, una recría que está ocupando el lugar clásico de la invernada, y un engorde a corral que ha dinamizado y ha enseñado mucho a producir. O sea que en la parte productiva estamos muy bien.
-Además están los corrales que han acelerando los procesos de engorde…
-Exactamente. Sumas genética, más alimentación, tenés los granos para convertirlos en carne, cierra el círculo y se acelera el proceso de engorde para los ganados. Lo marcan los números, desde el porcentaje de destete hasta la edad de faena, las carcasas pesadas. Todos los números están indicando la mejora en la cantidad y en la calidad de lo que estamos produciendo acá.
-Calidad que se premia en Plaza Rural.
-Correcto. Lo que decimos siempre en la zafra de toros que no es un eslogan, la genética se paga sola. La diferencia de los lotes en Plaza Rural es de 20, 30 centavos por sobre los ganados comerciales.
-La exportación de ganado en pie ha sido clave también.
-Obviamente que nos gustaría que se faene todo acá en el país, pero si mirás los números y tratás de ser lo más objetivo posible, para los que dicen que no se debería exportar, en los ochenta teníamos 1,5 millones de terneros, en los noventa eran 2 millones y algo de terneros. Se empieza a exportar, los 3 millones era un eslogan, y se terminan produciendo y destetando tres millones de terneros. Entonces, si se fueron 350, o 400 mil terneros, pero nacieron más, es porque el negocio de la cría en Uruguay es parejo. En la última seca no tuvimos ni un problema para vender los terneros en los remates.
-Es la recompensa al criador.
-Claro, el criador sabe que, si entora y saca un ternero, lo vende seguro, y lo vende bien. Se incentiva la cría todos los años, no en los ciclos que teníamos antes de retención y de liquidación. Ahora se emparejaron los terneros. Insisto, aunque estaría bueno que se faenara todo acá, la exportación hizo bien como válvula y como incentivo para que la gente tenga los terneros y la industria, por tanto, tiene más para faenar que cuando eran 1,5 millones de terneros.
-El año pasado el valor del ternero estuvo en torno a los US$ 3. ¿Calculan que hay margen como para que este año el valor sea más parecido a US$ 4?
-Hay una relación lógica que se cumple: la de 1,15, 1,20 flaco gordo. Si tomás esa relación, debería ser, en promedio, más cerca de 4 que de 3 dólares.
-La ternera, está cotizada, incluso hasta por arriba del macho. Esto también habla de genética y de la evolución.
-Es así porque lo dice el mercado. A Uruguay lo toma muy bien parado con la tecnología, los índices de edad de faena y de peso de carcasa. En los años 90 veías estas cifras en la facultad, era una como una utopía, y ahora lo ves a campo.
-¿Hasta dónde puede llegar el valor del ganado gordo?
-En los valores que estamos hoy, ya estamos muy conformes. No vamos entrar en el valor dólar y todo eso, porque ya se ha hablado mucho. En este contexto, se resume que no hay carne en el mundo. Después poné el arancel, sacá el arancel, ponele cuotas, sacale cuotas, pero no hay carne en el mundo. O sea, no es pasajero porque además, el ser humano cuando tiene mejor ingreso, lo primero que hace es mejorar la comida y la vestimenta, no hemos inventado nada. Entonces, con estos precios, no es necesario querer adivinar a dónde va a llegar el precio. Lo que sí, se ve mucha certeza, es que esto llegó, es estructural, no es coyuntural.
Estamos en una cadena, y hoy la industria no está cómoda con este nivel de precios. ¿Cómo la ven ustedes?
-Este es un negocio donde todos tienen que ganar dinero: el criador, el que recría, el que engorda, y la industria frigorífica que tiene que ganar dinero, por el simple hecho que, si no, no te va a pagar el ganado, y se cae el negocio. Entonces, es tonto pretender que alguien no gane dinero, porque eso es muy cortoplacista. No sabemos qué pasa adentro de una planta tan compleja, con tanta mano de obra y con tantos lugares donde podés intervenir como empresario. Las relaciones que manejamos del novillo gordo respecto a la tonelada de exportación, dicen que está desfasado hacia arriba, pero también ha subido la tonelada de exportación; entonces, como que relativiza un poquito el coeficiente. Obviamente que, si estuviera más bajo el novillo, ganan más plata. Ahora, cuesta creer que alguien pueda trabajar a pérdida de por vida.
-También hay que tener en cuenta los costos operativos altos en el país.
-Y el dólar, porque vendés todo en dólares, y después tenés salarios y energía, impuesto en pesos, excepto el ganado, sí como a todos nos complica.
-Más allá de las medidas que tomó el Banco Central y el Ministerio de Economía, ¿creen que hay más para hacer, se debería hacer más por el tema dólar?
-Sí. Si decís atraso cambiario, te dicen que no, porque técnicamente no lo es. Las letras de regulación monetaria estaban al 10%, se cambiaban muchos dólares a pesos porque comprar letras de regulación monetaria, te daban una rentabilidad. Ahora, esa tasa la bajaron tres veces, está en 5,60, por tanto, hay manera de que el gobierno, a pesar que dice que no, de manejar el dólar entre comillas. Un tercio de la inflación, la explica la cotización del dólar. Si movés un peso, levantás 0,3 de la inflación. Si lo movés tres pesos, levantás un punto de la inflación. Estamos con menos inflación que Estados Unidos, podrías irte perfectamente a 40 o 42 pesos, con una inflación baja. Pero, en este tema, sin dudas los votos pesan más que el dólar…
-¿Cómo está el rubro campos hoy?
-Hay poquísimos negocios de campo porque no hay oferta. Está lleno de demanda de campo en todos sus tipos, especialmente los de aptitud forestal, hay inversores para cualquier cosa que sea forestal. En agrícolas, no hay oferta. Nosotros el año pasado vendimos un par de campos en la zona, aparecieron esos campos y se vendieron en dos meses. No hay nada a la venta. Y después, los campos ganaderos del norte, son menos taquilleros, los del sur son más buscados por la proximidad con Montevideo.
-El hecho que no haya vendedores de campo, ¿habla de una estabilidad del negocio, o que es un refugio de capital?
-Es un refugio capital. El campo sube 5 o 6% por año de valor promedio, y eso te cubre la devaluación del dólar y un poco más. La rentabilidad es bajísima, pero te cubrís de la devaluación del dólar estadounidense. Entonces, al cabo de diez años tuviste una ganancia de patrimonio.
-Y a esa poca oferta que hay, pongámosle rango de valores.
-Los agrícolas de punta en el litoral, entre 10 y 12 mil dólares la hectárea. Los mixtos, de 6 a 7 mil; forestales, 4.000 dólares, pero si está bien ubicado, a 150 Km. de cualquiera de las plantas. Campo ganadero, ganadero, US$ 2.500 y un ganadero duro, US$ 2.000.
-¿Se sinceraron las rentas en las zonas donde operaban grupos de inversión?
-Es que la suba de la renta fue ahí, en esa zona del norte donde operaban. Y sí, se sinceró el negocio, quedó al precio normal.
-¿Se arrendaron esos campos?
-Sí, A valores más bajos se arrendaron, se adaptaron al mercado y se arrendaron.
-En el gobierno anterior el Banco de la República lanzó líneas para financiar la compra de campos. ¿Se ha mantenido?
-Se ha mantenido, eso hizo que los uruguayos vuelvan a comprar el campo que se había extranjerizado. Porque es muy difícil comprar campo con la producción, porque se precisa plazo. Entonces, lo que hizo esa medida del BROU fue, al productor uruguayo, poder comprar el campo del vecino, el campo que se había extranjerizado. Fue un fue un acierto, una muy buena medida. Y esto ha trascendido a los gobiernos por suerte.
Treinta años después, comienza el futuro…
¿Qué significa estar 30 años en un negocio familiar?
– Treinta años después comienza el futuro… Como que el mojón 30 va pasando. La empresa la fundó el viejo, fue el que realmente se la jugó, salió del confort y ahora a nosotros nos toca innovar y seguir creciendo, respetando los valores que nos inculcó. El mejor homenaje que podemos hacerle no es festejar los 30, sino ir por más. Todos los días empieza un día nuevo. El crecimiento se va acelerando con la experiencia, nosotros la energía de la nueva generación. Así que precisa innovación, renovación, trabajo y valores.
-Y la nueva generación, o sea la tercera, ya está adentro.
-Exactamente. Aportando ideas, involucrándose en el día a día. Los viejos tenemos experiencia y los jóvenes tienen ganas. Y la vieja (Ofelia “Coca” Gianoni) apuntalando.
-Como apuntaló a Horacio (Indarte).
-Toda la vida. Exactamente. Además, hoy siguen trabajando los tres primeros colaboradores que tuvo el escritorio: Gustavo Meyer, Jorge Recoba y Carlos Arbiza, que están desde antes de los 30 años, mucho antes que nosotros.
-Desde hace 30 años la confianza sigue siendo clave.
-Tal cual, es el pilar fundamental, sigue siendo la llave del negocio. La palabra y la mano apretada. La confianza y los valores siguen siendo la llave del negocio. Las otras son aderezos. La gente de afuera del sector no nos puede creer, te dicen que es increíble “ustedes no firman absolutamente un papel”. Son operaciones muy importantes que se hacen por teléfono. Y la diferenciación es respetarla a rajatabla. Lo que se combinó, se hace, eso fue, es y seguirá siendo así.
La evolución del negocio de la mano de los más jóvenes…
-Son parte de un escritorio que, con solo 5 años de vida, apostó al futuro y fue fundador de Plaza Rural.
-Así como lo dices. Con 5 años, el escritorio apostó. Fue el pilar en el crecimiento y el conocimiento a nivel nacional de la empresa la entrada a Plaza Rural. Eso es innovación. ¿Y sabes quién fue de los principales impulsores? El viejo, con una visión espectacular.
-¿Hacia dónde va Plaza Rural ahora?
-Algo relacionado con la tecnología, seguro. Hay que estar muy atentos a las generaciones nuevas. Ahí juegan un papel muy importante los jóvenes. Porque entienden el idioma más ellos que nosotros de qué quiere un joven. De repente la nueva generación no va a querer esperar uno o dos días en el mes para comprar en una pantalla, va a querer comprar de otra manera.
Rurales El País