El desplante de Bullrich a Milei escaló y en el bloque libertario reina la desconfianza

El desplante de Bullrich a Milei escaló y en el bloque libertario reina la desconfianza

En el oficialismo comenzó un poroteo para saber “quién está con Patricia y quién con Karina”. Los cruces en el grupo de WhatsApp. Gritos en el PJ y exigencias de intendentes para acompañar.

El 18 de agosto del 2025, Sergio “Tronco” Figliuolo se pegó un termo en la cabeza con cinta adhesiva mientras realizaba un programa en el streaming oficialista Neura para explicar cómo había que encarar los proyectos que proponía el Gobierno: “Hay cosas en las que hay que ser termo, viejo (…) yo hay un montón de cosas en las que soy re termo”. Ese día fue confirmado como candidato a diputado por LLA en la provincia de Buenos Aires. El objetivo era claro: la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quería militantes con obediencia debida. Primero se levanta la mano. Luego se pregunta. El estilo de Figliuolo o Alejandro Fargosi fueron la regla.

La excepción, quizás, fue Patricia Bullrich. Con vuelo propio, avisó de entrada que no sería vertical 100% en el Senado. “Tiene votos, política y gestión. Las tres cosas que necesita un líder. No va a pedir permiso”, sentenció alguien que trabaja con ella hace años a Infobae. Lo cierto es que si bien en un principio no se corrió ni un centímetro de los pedidos del Presidente, luego de las sesiones extraordinarias comenzó a despegarse de ciertas decisiones de los hermanos Milei. Sobre todo tras pensar que la habían enviado al Senado para que perdiera el protagonismo que tenía como ministra de Seguridad. Dato no menor, Bullrich es la dirigente con mejor imagen positiva. Por encima del Presidente.

Karina Milei nunca confió en ella. Su candidato a jefe de gobierno era Manuel Adorni, hoy caído en desgracia. La ex ministra primero exigió explicaciones públicas al JGM por su declaración jurada. La respuesta vino por parte de Milei ese mismo día. Luego contradijo a Karina por el proyecto del Ejecutivo para suspender las PASO al proponer en el Senado una negociación, desautorizada por “El Jefe”. Mientras tanto se conoció que presentó un proyecto propio sobre biocombustibles con un guiño al campo y el lunes disparó al corazón: llamó al Presidente para avisarle que votaría en contra del retiro del pliego de María Verónica Michelli, candidata a jueza de un tribunal oral en La Plata, impugnada por Casa Rosada por el solo hecho de ser cuñada del periodista Hugo Alconada Mon.

“Es una locura que tus parientes paguen por lo que vos pensas o escribís. Ella lo llamó y se lo explicó. El Presidente lo entendió”, contaron a Infobae. No se sabe que habrá dicho Karina. Lo cierto es que solo 60 segundos antes de publicar el tuit con su decisión, la ex ministra de Seguridad envió el mismo mensaje al grupo de WhatsApp que tienen los senadores libertarios. Recibió apoyos y críticas. No respondió. Publicó el texto sin responder planteos de sus colegas.

INFOBAE