Desafío sanitario: “Hoy la garrapata tiene un ciclo continuo y el riesgo de tristeza es permanente”
El Dr. Raúl Leites, director técnico de Laboratorio Konig, advirtió sobre la agresividad de la tercera generación del parásito y el crecimiento exponencial en el uso de hemovacunas para proteger los rodeos.
En diálogo con Valor Agregado Norte por Radio Tabaré, el Dr. Raúl Leites analizó el complejo panorama sanitario que enfrenta el sector ganadero uruguayo frente a la garrapata. Con un país «partido en dos» por la disparidad climática, el experto señaló que, mientras el sur sufre la sequía en sus tajamares, el norte enfrenta condiciones que favorecen la propagación del parásito, cuya biología parece estar desafiando los calendarios tradicionales.
Un ciclo biológico que no da tregua
Históricamente, la «tercera generación» de garrapata, que comienza en esta época estival, es reconocida como la más agresiva. Sin embargo, Leites advirtió que los cuadros de tristeza parasitaria se están adelantando a noviembre y diciembre.
«Te genera dudas todo lo que tiene que ver con lo biológico. Antes recordábamos heladas en julio, y hoy vas a predios en pleno invierno y la oferta de larvas es muy importante. En muchos lugares el ciclo ya es continuo», explicó el especialista.
Esta persistencia se agrava en campos con monte, quebradas o costas, donde el parásito encuentra reservorios naturales que hacen casi imposible su erradicación total, obligando a los productores a enfocarse en minimizar la población para no afectar la rentabilidad.
La importancia del test de sensibilidad
Uno de los puntos críticos señalados por Leites es el manejo de los productos químicos. El técnico instó a los productores a no realizar tratamientos «a ciegas». Ante el avance de la resistencia a ciertos principios activos, la recomendación profesional es clara: realizar un test de sensibilidad a través del Ministerio o el INIA.
«A veces, en la desesperación, se hacen tres tratamientos seguidos con diferentes activos y técnicamente eso no está bien. Hay que sentarse con el técnico, estudiar el resultado del test y entender qué herramientas usar para no presionar los activos nuevos», subrayó.
El «plus» de la inmunización
Pese al complejo escenario, Leites destacó una noticia positiva: el cambio cultural respecto a la prevención. Según datos de Laboratorio Konig, la demanda de hemovacunas (como la Hemovac) se ha multiplicado por diez en los últimos seis o siete años.
«Pasamos de inmunizar solo toros de cabaña o ganado puntual, a un uso masivo. Hoy, un lote de terneros o terneras inmunizados tiene un plus de valor en los remates por pantalla», afirmó. El objetivo es lograr rodeos con «memoria inmunitaria», algo vital considerando que en regiones vecinas como Entre Ríos y Santa Fe (Argentina), la falta de protección ha derivado en altas tasas de mortandad.
Recomendaciones para el productor:
Aprovechar la ventana de otoño/invierno: Es el momento ideal para vacunar a los terneros post-destete.
Planificación: No esperar a ver el ganado infestado para decidir el tratamiento.
Uso del test: Identificar qué productos aún son efectivos en cada predio particular.