Creció la mortandad por anaplasmosis en departamentos libres de garrapata
El Laboratorio Regional Noroeste de DILAVE, con sede en Paysandú, presentó los principales diagnósticos sanitarios en 2025, instancia que reunió a veterinarios de libre ejercicio de la región con el objetivo de analizar la casuística registrada, identificar tendencias sanitarias y fortalecer el trabajo coordinado.
Desde el laboratorio sanducero se subrayó la importancia de compartir la información generada a partir de los diagnósticos. En ese marco, el Dr. Eduardo Gianneechini explicó que uno de los objetivos centrales es “devolver a los colegas veterinarios la información que se genera en el laboratorio”, destacando la importancia del diagnóstico como una herramienta clave para el control y la profilaxis de las enfermedades en los establecimientos.
Entre las patologías más frecuentes diagnosticadas en la región, se destacó la Tristeza Parasitaria Bovina, que incluye Babesiosis y Anaplasmosis, como una de las principales causas de consulta. Durante la jornada se alertó especialmente sobre el incremento de casos de Anaplasmosis en departamentos tradicionalmente considerados libres de garrapata, como Colonia, Soriano, Flores y San José, fenómeno vinculado principalmente al movimiento de animales entre predios.
La Dra. Carolina Matto enfatizó el valor del diagnóstico integral, particularmente ante episodios de mortandad. Señaló que “la necropsia completa y una buena historia clínica son fundamentales”, ya que los detalles aportados por productores y personal del establecimiento suelen ser determinantes para arribar a un diagnóstico certero. Se advirtió que la omisión de información o una evaluación incompleta del animal puede derivar en errores.
Entre los casos destacados, del año pasado, se presentó el diagnóstico de Fiebre Catarral Maligna en un tambo de San José, una enfermedad viral poco frecuente en bovinos y parte del diagnóstico diferencial de Fiebre Aftosa. El episodio estuvo asociado a la convivencia estrecha entre bovinos y ovinos, estos últimos portadores del virus, y marcó un hecho relevante tras más de una década sin registros similares. Asimismo, se describió un brote de Gangrena gaseosa en equinos, inicialmente vinculado a una presunta reacción adversa a un producto veterinario, que luego fue atribuida a mala praxis tras la investigación.
Rurales El País