Brecha persiste pese a los esfuerzos fiscales del gobierno en litoral norte

Brecha persiste pese a los esfuerzos fiscales del gobierno en litoral norte

La diferencia de precios en los surtidores entre Uruguay y Argentina ha alcanzado niveles que mantienen en alerta a las autoridades económicas. Tras el último aumento aplicado este lunes por la petrolera argentina YPF, que fijó el precio de la nafta súper en $1.840 pesos argentinos, la disparidad frente al valor en Salto sigue siendo el gran motor del cruce fronterizo.
PRESIÓN DE LOS IMPUESTOS
El componente impositivo es el eje central del debate. En Uruguay, el precio final de la nafta no solo responde a los costos operativos de ANCAP, sino a una alta carga tributaria, destacándose el Impuesto Específico Interno (IMESI). Para mitigar esta asimetría, el gobierno uruguayo aplica un régimen de descuento sobre este impuesto para los consumidores en zonas de frontera. Aunque el Parlamento acaba de aprobar la extensión de este beneficio a una franja de hasta 60 kilómetros de los pasos fronterizos, la realidad en los hechos sigue marcando una diferencia abismal. Mientras que en territorio uruguayo el precio de la nafta Súper 95 se sostiene en 76,88 pesos uruguayos, al cruzar el puente, el costo equivalente se desploma a cerca de 52,29 pesos uruguayos.
UN FENÓMENO DE DIFÍCIL SOLUCIÓN
La brecha -que se mantiene cerca del 47% a favor del mercado argentino- demuestra que, incluso con la rebaja del IMESI, el combustible uruguayo sigue siendo uno de los más caros de la región. Expertos señalan que la política de descuentos impositivos es una herramienta necesaria, pero de alcance limitado ante la volatilidad de los precios en Argentina y las políticas macroeconómicas divergentes de ambos países. La situación coloca a las estaciones de servicio del litoral uruguayo en una posición compleja, enfrentando una pérdida constante de volumen de ventas que presiona sobre la rentabilidad del sector. Mientras tanto, para el automovilista de Salto, el cruce hacia Concordia continúa siendo una decisión financiera lógica, consolidando un comportamiento de consumo que parece no tener techo en el corto plazo.

DIARIO CAMBIO