Análisis: Las embestidas de Trump empujan a la UE y Canadá a refugiarse el uno en el otro

Análisis: Las embestidas de Trump empujan a la UE y Canadá a refugiarse el uno en el otro

La floreciente asociación entre la Unión Europea y Canadá no puede entenderse al margen del comportamiento del presidente estadounidense, que ha atacado a ambas partes con sus aranceles punitivos y amenazas de anexión.

Ridiculizados, despreciados, menospreciados, apartados, abandonados, puede decirse que la Unión Europea y Canadá saben bien cómo se siente el otro.

Durante los últimos 20 meses, ambos han estado sometidos sin descanso a las amenazas, exigencias y órdenes de Donald Trump. Sus experiencias han sido casi idénticas: aranceles punitivos, intentos de anexión, injerencias regulatorias, agrias recriminaciones, todo amplificado por feroces ataques personales difundidos por las redes sociales.

La ruptura ha sido dolorosa, por decir lo menos. No en vano, tanto la UE como Canadá han considerado durante mucho tiempo a Estados Unidos su aliado más cercano, su principal garante de seguridad y su socio comercial preferente. Pero el regreso de Trump a la Casa Blanca derribó de golpe esos supuestos arraigados y les obligó a replantearse su lugar en un mundo frío y despiadado.