Álvaro Delgado en Salto: “Fernando Pereira tiene un rostro de piedra, miente, manipula, da manija y después se arrepiente”
El presidente del Directorio del Partido Nacional, Álvaro Delgado, desembarcó en el departamento de Salto junto al senador Sebastián Da Silva y al diputado Pablo Constenla para cumplir con una intensa agenda institucional y partidaria. En una rueda de prensa que recorrió temas de coyuntura local y nacional, el dirigente blanco lanzó duras críticas hacia la gestión del gobierno del Frente Amplio, la actual conducción de la Junta de Transparencia y Ética Pública (JUTEP) y, muy especialmente, contra la figura del presidente de la coalición de izquierdas, Fernando Pereira.
AGENDA MARCADA POR LA PRODUCCIÓN Y LA DESCENTRALIZACIÓN
Delgado inició su intervención destacando la importancia de su visita a Salto, coincidiendo con la celebración del Congreso de Intendentes. Entre sus actividades programadas, subrayó su participación en los 125 años de la Asociación Agropecuaria de Salto, a la que definió como la primera del país y una institución clave para el sector productivo.
El dirigente nacionalista enfatizó especialmente la inauguración de la Central Hortícola del Norte, un proyecto que defendió como propio de la identidad de su partido. Recordó que le tocó acompañar al expresidente Luis Lacalle Pou en la colocación de la piedra fundamental y criticó los retrasos burocráticos y la falta de voluntad política de la anterior administración departamental que demoraron su concreción. Delgado expresó su deseo de que la central funcione con la eficiencia necesaria y que no traslade al norte del país los problemas de gestión que actualmente tiene la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM).
DURAS CRÍTICAS A FERNANDO PEREIRA
El momento más tenso de la conferencia ocurrió cuando Delgado fue consultado sobre las declaraciones y posturas del presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira. Con un tono severo, el líder nacionalista cuestionó la coherencia y la responsabilidad del dirigente opositor.
Delgado acusó a Pereira de desgastar la credibilidad del sistema político mediante una estrategia basada en la desinformación y el posterior arrepentimiento selectivo. Repasó episodios anteriores, señalando que Pereira ya se ha arrepentido de criticar adquisiciones personales del expresidente, de instalar relatos falsos durante la campaña electoral y de asegurar que la Ley de Urgente Consideración (LUC) privatizaría las escuelas públicas.
El dirigente blanco catalogó esta conducta como un falso arrepentimiento que se activa únicamente cuando se comete un error grave. El punto álgido de su argumentación llegó al comparar la justificación de la entrega de una camioneta al actual mandatario, Yamandú Orsi, con los escándalos políticos de la década de los noventa en Argentina, afirmando que se utilizan las mismas excusas que en la época menemista cuando se pretendía justificar el regalo de un automóvil de lujo a un jefe de Estado. Concluyó afirmando que quienes antes ostentaban una supuesta superioridad ética, hoy sufren las consecuencias de sus propios actos.
DENUNCIAS SOBRE LA POLITIZACIÓN DE LA JUTEP
Al ser consultado sobre las denuncias presentadas ante la Junta de Transparencia y Ética Pública (JUTEP), Delgado reveló que el Partido Nacional mantiene una postura sumamente crítica hacia el funcionamiento actual del organismo. Informó que el Directorio, junto a la agrupación parlamentaria, se encuentra asesorándose con abogados administrativistas y penalistas debido a lo que consideran una flagrante politización de las decisiones de la junta.
Según Delgado, la JUTEP —que por definición debería ser un órgano imparcial— está operando bajo una lógica de mayorías político-partidarias que desatiende los informes de sus propios servicios jurídicos. Aseguró que los representantes de la oposición interna, como el vocal Calabria, han denunciado que sus argumentos en contra ni siquiera son incluidos en las resoluciones oficiales y denunció la modificación retroactiva de actas. Frente al nuevo escenario donde el organismo deberá evaluar conductas éticas del actual presidente de la República, Delgado manifestó que el Partido Nacional observará con mucha atención el proceder de la junta.
«EL GOBIERNO ENTRÓ EN MODO AVIÓN Y VIENE EN CAÍDA LIBRE»
En el plano económico y de gestión general, Delgado ofreció un panorama sumamente crítico sobre el rumbo del Poder Ejecutivo. Basándose en las últimas encuestas de opinión pública, señaló que la ciudadanía percibe una clara falta de liderazgo, de rumbo y de coordinación en el gobierno central, lo que se traduce en una caída libre de los niveles de aprobación presidencial.
A su juicio, la actual administración se ha enfocado en desmantelar proyectos exitosos heredados de la gestión nacionalista por un mero capricho ideológico y complejo refundacional. Ejemplificó esto con la modificación del proyecto de la fuente de agua potable de Arazatí, el freno al proceso de las patrullas oceánicas —que según advirtió podría costarle al país un juicio internacional millonario y dejar desprotegido el mar territorial ante la pesca ilegal— y la reciente reducción drástica del plan de saneamiento para el interior profundo. Sobre este último punto, lamentó que se haya recortado la cobertura de 61 a 28 localidades, afectando directamente a poblaciones vulnerables de menos de 5.000 habitantes que ya contaban con financiamiento internacional aprobado.
PRECIOS DE COMBUSTIBLES
Finalmente, criticó la política de fijación de precios de los combustibles, acusando al gobierno de abandonar la referencia técnica de la paridad de importación para regresar a una lógica de precios políticos, donde los costos suben cuando el petróleo aumenta pero nunca bajan cuando el mercado internacional cede. Advirtió que esta situación está generando una retracción económica visible en la baja del consumo y de la recaudación, por lo que instó al equipo económico a ser más creativo, priorizar el alivio impositivo y recortar el gasto en proyectos que no impacten directamente en el bienestar de la gente.