Agro en Punta: consolidación, crecimiento y el agro como motor económico regional
Consolidado como una cita clave del calendario agroempresarial, Agro en Punta celebrará, del 4 al 6 de febrero, su tercera edición con foco en la calidad del público, el crecimiento de la feria y una agenda que posiciona al agro como motor del desarrollo económico regional, integrando negocios, innovación, política y producción en el corazón del verano.
En su tercera edición, del 4 al 6 de febrero, Agro en Punta deja de ser una promesa para afirmarse como una plataforma consolidada de negocios, contenidos y vínculos estratégicos. Así lo resume Marcelo Bascialla, uno de los directores del evento junto a Alejandra Pérez Trapani, al repasar un recorrido que en apenas tres años logró instalar una cita fija en el calendario agroempresarial de Uruguay y la región, con una identidad clara: calidad de público, enfoque empresarial y una agenda que mira más allá del sector primario.
Desde la primera edición hasta hoy, el crecimiento ha sido sostenido. El evento pasó de recibir unos 4.500 asistentes en su debut a cerca de 7.500 en la segunda edición. Para este año, las expectativas apuntan a rondar las 10.000 personas, aunque Bascialla es claro en el énfasis: el objetivo no es crecer solo en cantidad, sino preservar y profundizar la calidad del público. “Buscamos un asistente bien objetivo, con perfil empresarial. Mantener esa calidad es fundamental para el evento”, subrayó.
Ese mismo criterio se refleja en la feria comercial. En términos de metros cuadrados, Agro en Punta llega prácticamente a su tope de ocupación, con la totalidad de los espacios comprometidos y apenas algunos lugares en definición. “Estamos en el límite. La feria está a full, y eso también es parte de esta etapa de consolidación”, explicó.
Punta del Este como diferencial estratégico
Si hay un punto de inflexión que marcó el ADN del evento, fue la apuesta —inicialmente cuestionada— por Punta del Este como sede. Agro, verano y balneario parecían, para muchos, conceptos difíciles de asociar. Sin embargo, la experiencia demostró lo contrario. “Logramos una sinergia enorme entre el agro y el turismo”, afirmó Bascialla, convencido de que el entorno potencia el objetivo central del encuentro.
En pleno verano, los tomadores de decisión no solo de Uruguay, sino de la región, están en Punta del Este. Eso convierte al evento en un punto de encuentro natural para negocios, inversiones y generación de vínculos. A ese atractivo se suma la elección del Centro de Convenciones de Punta del Este, un espacio cerrado, climatizado y preparado para que, más allá de las condiciones climáticas, el foco esté puesto en el intercambio y las oportunidades. “Ese confort también fue un gran diferencial en el contexto uruguayo”, señaló.
Con el correr de las ediciones, Agro en Punta fue ampliando su alcance. Hoy convoca no solo al público tradicional del agro, sino también a empresarios, inversores y organizaciones de otros sectores económicos que comienzan a mirar al agro como un espacio de oportunidades. “Se genera una interacción distinta, una sinergia que despierta interés en quienes no venían del sector”, describió el director.
Esa lógica de cruce entre mundos es, para la organización, uno de los mayores logros del evento: posicionar al agro como parte central de la conversación económica, más allá de sus fronteras habituales.
El agro como impulsor del crecimiento económico regional
La tercera edición llega con un hilo conductor definido: el agro como factor clave del crecimiento económico regional. No se trata solo del eje del foro principal, sino de una línea editorial que atraviesa toda la agenda, incluyendo más de cuarenta charlas que se desarrollan en las tardes.
“El crecimiento económico es un debe en Uruguay y en la región. Poner ese tema sobre la mesa, desde el agro como impulsor, es un disparador potente”, sostuvo Bascialla. Como primera feria del calendario anual, Agro en Punta busca marcar agenda, instalar debates y ofrecer insumos para la reflexión desde el inicio del año.
Ese enfoque se estructura en tres grandes ejes. El primero está vinculado a las políticas de desarrollo: producción, políticas públicas, integración regional, geopolítica y el rol de los gobiernos y las instituciones. En este bloque participan referentes nacionales e internacionales, con aportes de organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo, que suman una mirada estratégica al debate.
El segundo eje pone el foco en la innovación y la tecnología, con especial atención a la biotecnología, las agritech y los procesos innovadores que están transformando la producción agropecuaria. El tercero se concentra en la dimensión productiva, desde una perspectiva de producción consciente: sostenibilidad, cuidado de la biodiversidad y nuevas formas de producir que permiten abrir mercados y proyectar el sector hacia adelante.
La selección de speakers y panelistas es el resultado de un trabajo de meses, con asesores, un liderazgo específico en contenidos y una dinámica flexible que se adapta al contexto. “Las cosas cambian día a día”, explicó Bascialla. Un ejemplo claro es la expectativa en torno a la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, un tema que el evento viene siguiendo desde hace dos años y que, de concretarse, pasa de la incertidumbre a la consolidación como tema central de análisis.
Esa capacidad de adaptación es parte del valor agregado del encuentro: ofrecer contenidos relevantes, actuales y con voces calificadas que ayuden a entender qué está pasando en las distintas áreas que inciden sobre el agro.
Un sector en cambio permanente
Consultado sobre el momento que atraviesa el agro, Bascialla destacó la continuidad de ciertos ejes de trabajo, más allá de los cambios de gobierno. Recordó que la primera edición del evento se realizó en plena sequía, una de las más severas de la historia reciente del país. “Arrancamos en un escenario muy adverso, y eso también nos dio aprendizaje”, reflexionó.
Hoy, sin desconocer los desafíos pendientes, la mirada es positiva. Desde la organización se asume un rol neutral, dando voz a todos los actores: gremiales, productores, gobierno, organismos internacionales. “Queremos ser una plataforma de visualización, de reclamos y de soluciones”, resumió, convencido de que el agro es uno de los motores centrales del país.
Consolidación y crecimiento
Definir la tercera edición en una frase no es sencillo, admitió Bascialla. Sin embargo, hay dos palabras que se imponen: consolidación y crecimiento. Consolidación del público, de la calidad del intercambio y de la feria; crecimiento en contenidos, vínculos y proyección regional.
Para quienes participan por primera vez, el mensaje es claro: acercarse, recorrer, escuchar y aprovechar. Los accesos son accesibles y el evento ofrece mucho más que una feria de productos y servicios. “Ayuda a formar opinión, permite sacar conclusiones propias y llevarse algo más”, afirmó.
Networking inteligente y novedades internacionales
Entre las principales innovaciones de esta edición se destaca un nuevo sistema de networking. Se deja atrás la tradicional ronda de negocios para dar paso a una aplicación que permitirá a cada inscripto cargar su perfil, intereses y ofertas, generar coincidencias y coordinar reuniones directas en una sala específica dentro del evento. Cada asistente contará con una identificación personal y acceso a esta herramienta desde el momento de la inscripción.
A esto se suma una fuerte impronta internacional. Habrá una delegación destacada de Río Grande do Sul, con participación de las secretarías de Innovación, Agricultura y Ambiente, además de un pabellón propio. Paraguay, por su parte, contará con una sala exclusiva y charlas específicas durante la tarde del miércoles, reforzando el perfil regional del encuentro.
La propuesta comercial del evento se completa con una grilla de remates de alto nivel, que refuerzan el perfil de negocios de Agro en Punta: estarán presentes Plaza Rural y Pantalla Uruguay, junto a instancias especiales como la Gala Angus y Madres de Punta, con una selecta oferta de vientres Hereford y Criollos, consolidando a la feria como un espacio donde el intercambio comercial tiene un rol central y concreto.
En ese cruce de agro, inversiones, política, tecnología y producción, Agro en Punta se afirma como un espacio necesario. No solo por lo que muestra, sino por lo que conecta. Un lugar donde el agro dialoga con otros sectores, donde se piensan estrategias y donde, en pleno verano, los negocios encuentran su punto de encuentro.
Rurales El País