El sector arrocero avanza en la siembra y negocia la definicion de su herramienta financiera
En diálogo con Valor Agregado Norte por radio Tabaré, el presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz, Guillermo O’Brien, detalló la situación actual del sector. El dirigente analizó el estado de los cultivos, las perspectivas climáticas ante el fenómeno de El Niño y los avances del instrumento de financiamiento impulsado para sostener al rubro.
La siembra de arroz en Uruguay ya superó el 97% del área proyectada, habiendo comenzado de forma temprana debido a los pronósticos climáticos. Al 20 de octubre el avance alcanzaba el 80%, cifra superior a la media histórica. No obstante, las precipitaciones previstas no se han registrado con intensidad en la principal zona arrocera del este, en departamentos como Treinta y Tres y Rocha. Allí predomina un déficit hídrico con unos 20 milímetros registrados en los últimos 60 días, lo que ha generado nacimientos desparejos por la falta de humedad y las bajas temperaturas. En contrapartida, en aquellas zonas donde llovió con bajas temperaturas se identificaron pequeños porcentajes de resiembra, aunque en términos generales se han iniciado los primeros riegos y la campaña se perfila de buena forma.
La intención de siembra a nivel nacional se ubica en el eje de las 158.000 hectáreas, lo que representa una baja de entre 3% y 4% en comparación con la zafra anterior. La concreción final de esta superficie dependerá de la ratificación de la herramienta crediticia solicitada por el sector para compensar los malos resultados económicos de los últimos dos años.
En cuanto al panorama comercial, los precios internacionales muestran una tendencia al alza. El fenómeno de El Niño ha provocado sequías en Asia, reduciendo la producción y motivando la retención de stocks. A esto se suma la disminución de más del 30% en la superficie sembrada de Estados Unidos, reduciendo la oferta en destinos clave como Centroamérica y México, mercados que han volcado su demanda hacia la región sur. En Uruguay, la zafra pasada se encuentra vendida en un 90%, con un firme comportamiento al alza en el segundo semestre que determinará un ajuste favorable en el precio convenio final.
Al evaluar el desempeño del cultivo bajo este fenómeno climático, O’Brien señaló que las zafras bajo la influencia de El Niño habitualmente no alcanzan rendimientos récord, aunque suelen ofrecer un resultado económico favorable para el productor debido a la suba en los valores internacionales. En los últimos cuatro o cinco años el sector mantuvo promedios por encima de los 9.000 kilos por hectárea, cifra de difícil equiparación bajo el actual contexto meteorológico, aunque el inicio oportuno de los trabajos permite aspirar al máximo potencial posible.
Respecto a la asistencia crediticia, el titular de la gremial indicó que el instrumento contará con el respaldo del Poder Ejecutivo y la participación del Banco República. El financiamiento contempla un tope de hasta 500 dólares por hectárea, a ser abonado en un plazo de hasta 10 años, siendo de adhesión voluntaria para cada productor.
La propuesta incluye un proyecto de ley que se presentará próximamente y establece la creación de un fondo de garantía solidario obligatorio. Dicho fondo se integrará mediante un aporte de entre 4 y 6 centavos de dólar por bolsa comercializada en el país, variando según el valor FOB anual. Adicionalmente, la herramienta se respaldará en un 50% por el sistema SIGA y en un 40% por la industria arrocera. La gremial espera resolver la fijación de la tasa de interés en las próximas semanas para posibilitar la disponibilidad de los fondos entre los meses de enero y febrero.