Automovilista falleció en siniestro en ruta 3

Automovilista falleció en siniestro en ruta 3

Un hombre de 25 años perdió la vida en un trágico siniestro de tránsito registrado próximo a las 20 de la víspera, en el kilómetro 362 de ruta 3, donde un automóvil y un camión con zorra chocaron violentamente.

De acuerdo con la información recabada, el camión Mercedes Benz Freightliner, matrícula KTP 1877, con zorra, circulaba hacia el norte conducido por un hombre.

Según la versión aportada por testigos que se desplazaban detrás, otro camión—que llevaba casamba y lona azul, según indicaron—intentó rebasar al primero, momento en que se encontró con un automóvil que circulaba en sentido contrario. Ante esa situación, el camionero de la casamba habría realizado una maniobra hacia la banquina oeste, intentando evitar la colisión frontal.

Por su parte, para evitar el impacto de frente, el conductor del automóvil –Suzuki Dzire matrícula AAV 2639–, único ocupante, identificado como Federico Amoroso, también realizó una maniobra evasiva hacia su izquierda, a la banquina Este. Sin embargo, el automóvil terminó impactando contra el camión Mercedes Benz a la altura de la rueda delantera derecha, cuando el vehículo pesado ya se encontraba próximo a la banquina. El hecho ocurrió en una amplia recta al sur de la Facultad de Agronomía y con buena visibilidad. Los vehículos quedaron detenidos fuera de la calzada, en las respectivas banquinas, el automóvil más hacia el norte que el camión y con la estructura destrozada. Los testigos también señalaron que la asistencia médica del SAME, que asiste emergencias Clave 1 en las rutas, demoró más de media hora en llegar al lugar, distante a 11 kilómetros del Hospital Escuela del Litoral, mientras el automovilista permanecía gravemente lesionado. Afortunadamente una ambulancia de otro departamento acertó a pasar por el lugar con un traslado y se detuvo a asistir a Amoroso, que si bien tenía cierto grado de conciencia –pudo mantener algún diálogo con quienes lo atendían a la vera de la ruta— evidenciaba la gravedad de las heridas en la cabeza.

EL TELÉGRAFO