Homenaje al Prócer:  El batallón Ituzaingó conmemoró los 262 años del natalicio de José Gervasio Artigas 

Homenaje al Prócer: El batallón Ituzaingó conmemoró los 262 años del natalicio de José Gervasio Artigas 

En una emotiva ceremonia cargada de patriotismo y solemnidad, el Batallón «Ituzaingó» de Infantería Número 7 rindió homenaje en la mañana de ayer al General José Gervasio Artigas, al cumplirse 262 años de su nacimiento. El acto, que reunió a las máximas autoridades de la unidad, oficiales, suboficiales, clases y soldados, sirvió para recordar el legado del máximo prócer del pueblo oriental y renovar el compromiso de las fuerzas con los valores republicanos.

RECUERDO HISTÓRICO

Durante la oratoria principal, se destacó la trascendencia de la fecha, recordando que un 19 de junio de 1764, en la ciudad de Montevideo, nacía quien se convertiría en la figura histórica más importante para el país y en una personalidad rioplatense fundamental del siglo diecinueve.

Artigas, el tercero de seis hijos, descendía de abuelos oriundos de Zaragoza, España, quienes se contaron entre los primeros pobladores de Montevideo. Debido a este rol pionero, la corona española les otorgó tierras y bienes en recompensa por asentar las bases de la sociedad en estas latitudes, un entorno en el cual el prócer forjó su carácter y su amor por la campaña.

VALORES REPUBLICANOS

El discurso central también hizo hincapié en la vigencia del pensamiento artiguista como guía para el accionar diario, exhortando a los efectivos militares a mantener una práctica constante de una vida digna, consagrada al ejercicio del bien de la sociedad y de sus propias familias. Se remarcó que el legado del general no es solo un recuerdo del pasado, sino un faro ético para el presente.

JURAMENTO DE FIDELIDAD

El momento de mayor civismo de la jornada llegó con la reafirmación del compromiso soberano ante el pabellón nacional. Frente a la tropa formada, se tomó el sagrado juramento de defender con el sacrificio de la propia vida, si fuera preciso, la Constitución, las leyes de la República y la integridad de sus instituciones democráticas. La ceremonia culminó con el enérgico grito de «¡Sí, juro!», reafirmando el respeto y la lealtad hacia los símbolos patrios que unifican a la nación.