Tras huir del Talibán, refugiados afganos luchan por recuperar carrera e identidad en Brasil
Profesionales altamente cualificados dejaron cargos de prestigio y se enfrentan a barreras de idioma, burocracia y falta de integración
Extranjeros entrevistados por Folha elogian la acogida brasileña, pero la abrupta caída de estatus expone los límites del sistema de recepción.
Más de 10.000 refugiados afganos llegaron a Brasil desde el colapso del gobierno afgano en 2021, cuando el Talibán tomó el poder. Entre ellos, exfuncionarios de alto nivel enfrentan dificultades para reconstruir sus carreras en el país.
El politólogo Ghulam Mustafa Shirzad, 37, exdirector de ministerios afganos, hoy trabaja como cajero en un puesto de comida en São Paulo. La barrera del idioma impide su reinserción profesional pese a tener un MBA y una maestría. Nina Kawusi, 37, experiodista, trabaja como artista de henna y señala fallas estructurales: falta de enseñanza de portugués, reconocimiento de títulos y apoyo a la salud mental. Habib Aseel, 33, exgerente de la emisora nacional RTA, sobrevive con ayuda de una ONG. El médico endocrinólogo Mohamed Yama Shahab, 37, exmiembro del Consejo Federal de Medicina de Afganistán, espera la revalidación de su título mientras vive de donaciones en Santo André.
Los afganos son el segundo grupo con más solicitudes de refugio aceptadas por Brasil, solo por detrás de los venezolanos. Especialistas elogian el visado humanitario brasileño, pero critican la ausencia de una estrategia nacional de integración. El ACNUR debe lanzar una guía para facilitar la revalidación de títulos extranjeros en el país.
FOLHA INTERNACIONAL