Aborto y salud mental lo que la ciencia sabe
Cuando una mujer embarazada llega a un centro de salud pensando en abortar, se encuentra temerosa y sola. Se siente vulnerable, angustiada y perdida. Tiende a pensar que el aborto es la salida a su “problema”, sin saber que en realidad, este, va a
ser el inicio de problemas mayores.
Para llegar a esa instancia ha tenido que realizar un proceso inconsciente de “deshumanización”, de “cosificación” de su propio hijo y de desprendimiento de sus emociones. Entendiendo como “deshumanización” a lo contrario de la empatía, siendo ésta una característica innata de la mujer.
Cosifica a su hijo como un mecanismo de defensa engañoso, mediante el cual niega la vida del mismo en el vientre, negando de esta forma también, los daños que pueda tener su “interrupción”.
La verdad es que el embarazo es un estado en el que ocurren múltiples cambios en la mujer, siendo estos de carácter físicos, hormonales y emocionales. Estos comienzan en el primer día del embarazo, desde la concepción, y se dan de forma conjunta, sincronizada y estimulándose o potenciándose entre sí en los primeros meses de su desarrollo. Sucede de forma silenciosa, independientemente de sus deseos y sin
poder hacer nada para dirigirlos o modificarlos. Ocurren de forma natural preparando a la mujer a dar vida y proteger de esa vida de forma instintiva.
Uno de los mayores cambios se da en el cerebro El cerebro de la mujer embarazada cambia estructural y funcionalmente, estando involucrados varios sistemas neuronales coordinados por señales hormonales dadas principalmente por las hormonas prolactina y la oxitocina. (publicado en revista Nature Neuroscience, el 19 de Abril del 2016). La prolactina actúa a nivel del cerebro como un regulador de la conducta maternal ayudando a la supervivencia del feto y la oxitocina predispone a la madre al cuidado de su hijo, aumentado el vínculo madre-hijo.
En el embarazo se da el vínculo de apego más fuerte que se genera en un ser vivo hacia otro. El mensaje de comunicación interactivo por el que el cuerpo de la madre empieza a responder a consignas del hijo que gesta, antes de que este llegue incluso a anidar en el útero se graba en el cerebro, más allá de la voluntad de la madre.
Pudiendo este proceso ser explicado también por el fenómeno de Microquimerismo, en donde se da un intercambio de células y material genético entre la madre y el hijo y viceversa, pudiendo estas últimas permanecer en el cuerpo de la mujer toda la vida
(publicado en American College of Obstetricians and Gynecologist, “Microchimerism after induce or
spontaneous abortion”).
Las emociones se somatizan. Todo lo que ocurre en el cuerpo, con una carga emocional fuerte, es recogido en su cerebro, de acuerdo a las hormonas y factores liberados en este. Naturalmente el embarazo en cuanto a proceso biológico es evaluado positivamente, mientras que su terminación, espontanea o violenta, antes de que su hijo llegue a término es evaluada como negativo y guardada en el cerebro como tal. Los trastornos mentales y desequilibrios psíquicos son consecuencia de las marcas que nos han dejado las experiencias negativas, como las del aborto.
Si la mujer embarazada, temerosa y sola no es acompañada y acogida con la verdad , y opta por abortar; interrumpe bruscamente el vínculo de apego con su hijo y el proceso de transformación a nivel fisiológico y neuronal que ya estaba en marcha.
Esta ruptura genera una contradicción en su cuerpo y en su mente dejando secuelas emocionales y neurológicas, que pueden permanecer durante toda la vida, como secuelas post abortos. (publicado en artículo científico en el año 2012 por la Asociación Española de
Bioética y Ética Médica: “¿Como cambia el cerebro un aborto inducido?”).
Las secuelas post aborto fueron demostradas por la ciencia. La neurociencia las
comprueba y son de indoles muy complejas: ansiedad, depresión, problemas de conducta como abuso de sustancias, reactivación de trastornos psiquiátricos existentes previamente, intento de suicidio o suicidio consumado y la aparición de nuevos trastornos psiquiátricos (publicado en la revista Canadian Joural of Psychiatry 55, 210
“Associations between abortion, mental disorders, and suicidal behavior in a nationally representative
simpe”).
La ciencia no miente. Estas dolencias son difíciles de aceptar pero no se pueden negar. Son el fiel reflejo de la sociedad en la que vivimos, en donde los problemas de salud mental, casos de violencia familiar y tazas de suicidio están en constante crecimiento; dejando un país en decadencia social y con una tasa de natalidad en
constante descenso. URUGUAY HISTÓRICAMENTE HA SIDO RECONOCIDO POR SU NIVEL CULTURAL Y COMPROMISO CIUDADANO. NO PERMITAMOS QUE LA INDIFERENCIA O DESINFORMACIÓN NOS APARTEN DE ESTA REALIDAD. ES MOMENTO DE DEFENDER Y PROTEGER LA VIDA CON RESPONSABILIDAD !.
“El aborto se ha convertido en un anestésico social de elección, eliminando de manera individual, rápida y secreta todas las huellas del problema del embarazo. y sin embargo, siempre quedan rastros.” Vincent Rue (Piscoterapeuta y científico
Estadounidense)
Grupo Pro-vida Salto