La subida de la gasolina impulsa el interés por los coches eléctricos

La subida de la gasolina impulsa el interés por los coches eléctricos

«La combinación de energías limpias y electrificación es la que ofrece mayor seguridad energética», afirma Euan Graham, analista del laboratorio de ideas Ember.

Los conductores de vehículos de gasolina son mucho más vulnerables a las oscilaciones de precios derivadas de los conflictos globales que quienes utilizan coches eléctricos.

Los expertos señalan que un periodo prolongado de gasolina cara puede impulsar el interés y las ventas de vehículos eléctricos, sobre todo si los conductores dan por hecho que el precio de la electricidad no se verá afectado por las crisis.

Cuando Kevin Ketels compró el año pasado un Chevrolet Blazer eléctrico de 2026, no estaba pensando en el coste de la gasolina. Simplemente consideraba que los vehículos eléctricos eran mejores. Ahora que la guerra en Irán está disparando los precios en las gasolineras, este vecino de Detroit se alegra de no tener que llenar ya el depósito de su todoterreno de gasolina con 11 años.

«La electricidad puede subir, pero no subirá ni tanto ni tan rápido como la gasolina», afirma Ketels, de 55 años, profesor ayudante de gestión de la cadena de suministro global en la Universidad Estatal Wayne. Sin embargo, en la decisión de comprar un vehículo eléctrico influyen muchos factores, al igual que ocurre con la evolución de las tarifas de la luz.

¿Están a salvo los dueños de eléctricos de las subidas de precios?

El precio medio de la gasolina en la Unión Europea se situó esta semana en 1,77 euros por litro, frente a los 1,59 euros de diciembre, un aumento de casi un 10% en apenas 12 semanas. La subida se debe en gran medida a la interrupción del suministro de crudo provocada por el conflicto en Irán.

En Estados Unidos, el precio medio nacional del galón de gasolina regular alcanzó esta semana los 3,57 dólares (3,10 euros), frente a los 2,94 dólares (2,55 euros) de hace un mes, según la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA).

Mientras tanto, «los precios de la electricidad residencial están regulados y son mucho menos volátiles que los de la gasolina», explica Erich Muehlegger, profesor de Economía en la Universidad de California en Davis. «Como resultado, los propietarios de vehículos eléctricos apenas se ven afectados por las sacudidas en el precio del petróleo».

En Europa, sin embargo, el panorama es más desigual. Países como Francia o España ofrecen mayor estabilidad para los conductores de eléctricos que mercados más dependientes de los combustibles fósiles, como Alemania.

Los expertos señalan además que en Estados Unidos las tarifas eléctricas han ido aumentando en todo el país por distintos motivos, entre ellos el fuerte incremento de la demanda energética de los nuevos centros de datos.

«Esto es un fenómeno inflacionista», afirma Holt Edwards, socio del grupo de asesoría política de Bracewell, en referencia a la guerra. «¿Es el principal factor en el precio de la electricidad? Probablemente no. Pero sin duda contribuye». Aún está por ver hasta qué punto los conflictos en el sector del petróleo y el gas terminarán trasladándose al sector eléctrico.

EURONEWS