La guerra en Irán impulsa el negocio de las petroleras rusas con beneficios de 21.000 millones
Las acciones de Rosneft son las que más se han disparado, con un aumento del valor de mercado de la empresa de más de un billón de rublos (11.000 millones de euros) desde el 27 de febrero. La situación puede tener un impacto positivo en el presupuesto ruso, aunque no tan significativo.
Las acciones de los productores de petróleo rusos subieron con fuerza en medio del alza de los precios del crudo. Con el conflicto en curso en Oriente Medio, que comenzó con el ataque estadounidense e israelí a Irán, el precio del petróleo superó los 100 dólares (86 euros) por barril y alcanzó los 114 dólares (98 euros) por barril por primera vez desde 2022.
Desde el inicio de las hostilidades el 27 de febrero, la capitalización total de los gigantes petroleros rusos Rosneft, Lukoil, Gazprom Neft, Surgutneftegaz y Tatneft ha aumentado en 1,969 billones de rublos, es decir, 25.000 millones de dólares (21.500 millones de euros) al cambio actual, según datos bursátiles.
Según ‘The Moscow Times’, los títulos de Rosneft se dispararon un 25% en una semana y media, aumentando el valor de mercado de la empresa en 1,045 billones de rublos (más de 12.000 millones de euros). «Lukoil subió de precio un 10,2%,; Gazprom Neft un 11%; Tatneft un 20%; y Surgutneftegaz un 7,2%».
Los principales productores de petróleo han recortado sus suministros, con el mercado atenazado por el temor a interrupciones prolongadas del transporte marítimo debido a la creciente guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán.
Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz, por el que normalmente pasa una quinta parte del petróleo mundial. Los países asiáticos, que dependen en gran medida del petróleo de Oriente Medio, fueron los principales afectados.
Teherán declaró posteriormente que el estrecho «no estaba cerrado», pero advirtió de que los buques de Estados Unidos e Israel y sus aliados podían ser blanco de los ataques. De momento, el tráfico por el estrecho se ha reducido casi a cero, pero las autoridades iraníes siguen permitiendo el paso de algunos barcos, como los chinos.
Además, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos levantó temporalmente la prohibición de compra de petróleo ruso para India durante 30 días. Al mismo tiempo, India sólo podrá comprar petróleo ruso que ya esté en el mar.
Después de eso, el precio del petróleo de los Urales subió a 70 dólares (60 euros) por barril. Y hace sólo dos meses, su valor cayó a 40 dólares (34 euros) debido a la reducción forzosa de la producción y a las decenas de millones de barriles de petróleo ruso sin vender a la deriva en el mar.
Según el analista de Freedom Finance Global Vladímir Chernov, esto supone para las petroleras rusas unos ingresos adicionales de entre 8 y 10 millones de dólares (entre 6,8 y 8,5 millones de euros) al día.
El levantamiento de las sanciones al petróleo ruso no afectará al problema del déficit
En su opinión, para las petroleras rusas, que el año pasado se enfrentaron a una caída de entre 2 y 3 veces la cifra de sus beneficios y a finales de año tuvieron que bombear petróleo con pérdidas en la mitad de sus yacimientos, esto significa «una notable mejora de la situación de los precios».
Según Janis Kluge, experto del Instituto Alemán de Problemas de Seguridad Internacional, el levantamiento de las sanciones estadounidenses al petróleo ruso no tendrá ningún efecto sobre el problema de su déficit y simplemente proporcionará a Vladímir Putin miles de millones de dólares.
Para el presupuesto ruso, que empezó el año con una caída del doble de los ingresos por petróleo y gas, la situación también puede cambiar a mejor: los ingresos por materias primas en marzo pueden alcanzar los 800.000-900.000 millones de rublos (entre 9.000 y 10.000 millones de euros), lo que supone más del doble de los niveles de enero-febrero, predice Alfa Bank.
Sanciones contra Moscú y su flota fantasma
Pero al mismo tiempo, como señalan los expertos, el presupuesto de Rusia para 2026 está calculado con un déficit de unos 3,8 billones de rublos (unos 36.000 millones de euros), basado en el precio de unos 59 dólares (50 euros) por barril, y el crecimiento de los ingresos del petróleo puede reducirlo sólo ligeramente.