Trabajadoras de atención a víctimas de violencia en Salto siguen sin cobrar y temen nuevos atrasos

Trabajadoras de atención a víctimas de violencia en Salto siguen sin cobrar y temen nuevos atrasos

Las trabajadoras del servicio de atención a mujeres en situación de violencia basada en género del MIDES de la ciudad de Salto continúan sin recibir el salario correspondiente al mes de enero, lo que ha generado un clima de creciente preocupación entre el equipo. La incertidumbre es aún mayor debido a que existe el riesgo de que tampoco perciban la remuneración del mes de febrero, profundizando la inestabilidad económica de quienes sostienen esta tarea fundamental de apoyo y acompañamiento.

CAMBIO dialogó con una de las integrantes del servicio, quien expresó que entre las trabajadoras hay un fuerte temor por la falta de respuestas claras sobre la situación. Señaló además que, en su caso particular, debió recurrir a la ayuda de familiares y amigos para poder enfrentar sus responsabilidades económicas más urgentes. Según afirmó, la situación se vuelve  insostenible, no solo por el impacto directo en sus ingresos, sino también por el desgaste emocional que implica continuar desempeñando su labor sin garantías mínimas.

TERCERO DEL PAÍS

Las trabajadoras esperan una pronta solución y reclaman que se regularice el pago de los salarios para poder continuar brindando un servicio que consideran esencial para la comunidad.

Salto es actualmente el tercer departamento del país con mayor cantidad de denuncias por violencia basada en género, una realidad que acentúa la importancia del servicio que brindan las trabajadoras afectadas por la falta de pago.

En los próximos días las funcionarias  mantendrán instancias de intercambio con el gremio del sector en Montevideo, en el marco del sindicato de trabajadores tercerizados. Está prevista además una reunión tripartita, ya que las trabajadoras consideran indispensable revisar y mejorar las condiciones contractuales bajo las cuales desempeñan sus tareas.

UN PROBLEMA DE TODOS LOS AÑOS

Según explicaron, el acuerdo jurídico vigente es sumamente precario. Los contratos se renuevan cada seis meses y no contemplan derechos básicos, como la posibilidad de tomar licencia por enfermedad sin sufrir descuentos. A esto se suma que las liquidaciones correspondientes a cada vencimiento tampoco han sido abonadas en tiempo y forma, lo que agrava aún más la situación económica y laboral del equipo.

Las trabajadoras señalaron que esta problemática no es nueva y que, año tras año, se repiten los atrasos en los pagos. Afirmaron que la falta de regularidad salarial genera un fuerte desgaste y afecta directamente la continuidad de un servicio esencial para la atención y protección de mujeres en situaciones de extrema vulnerabilidad.

En este contexto CAMBIO se contactó con la Dra. Mónica Xavier, directora del Instituto Nacional de las Mujeres quien expresó textualmente “Lamentamos la situación por las consecuencias hacia las trabajadoras y la atención de las mujeres que acuden a nuestros servicios. No hemos dejado de hacer seguimiento a los expedientes y esperamos que a la brevedad pueda hacerse efectivo el pago.”

DIARIO CAMBIO